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Organizaciones pro-inmigrantes de Boston reaccionan contra ICE

  • Por Máximo Torres (maximo@elmundoboston.com) – 

Redadas en camino. Diferentes organizaciones pro-inmigrantes de Boston ya han salido a dar la voz de alerta. Una segunda ola de redadas contra inmigrantes ya está en camino y, según las autoridades de inmigrantes, se produciría entre este mes de mayo y junio próximo como parte de su combate a la inmigración illegal.

5-crece temor por redadas

En un lapso de 30 días, la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) se enfocará en arrestar a madres y niños a quienes el gobierno habría expedido una orden de deportación final.

Gillian Christensen, portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DSH), insistió que las redadas reflejan las prioridades establecidas en noviembre del 2014. Una de esas categorías incluye a personas que entraron ilegalmente a Estados Unidos después del 1 de enero del 2014.

“La nueva ola de redadas está dirigida a personas que no obedecieron las órdenes de deportación de un juez de inmigración, no tienen apelaciones pendientes y no tienen casos de asilo u otro alivio humanitario pendiente”, dijo Christensen.

“Condenamos esta política de castigo a personas que vienen huyendo de la violencia en sus países de origen. Además, hacemos un llamado urgente a todas aquellas personas de Centro América que entraron de manera indocumentada a los Estados Unidos después del 1 de enero del 2014 para que busquen asesoría legal y se presenten a sus citas en la corte”, dijo Patricia Montes, Directora Ejecutiva de Centro Presente. 

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Según la activista, la violencia es uno de las principales problemas que padecen los países centroamericanos, así como una de las grandes causas que opera como factor de expulsión y de desplazamiento forzado.

“Actualmente, los países del Triángulo Norte de Centroamérica están padeciendo una situación de violencia generalizada, especialmente El Salvador y Honduras. Esta situación no está siendo internacionalmente visibilizada de acuerdo a su dimensión en cuanto al costo en vidas humanas, y los demás países de la región que reciben a personas solicitantes de asilo o refugio del Triángulo Norte, no están comprendiendo la magnitud de los alarmantes niveles de violencia existentes”, anotó Montes.

Hasta ahora el plan de inmigración no ha sido puesto en marcha en Massachusetts o por lo menos no hay casos reportados de que agentes hayan ingresado a casas o centros de trabajo, pero se dice que la operación será similar a la realizada a principios de año en Georgia, Texas y Carolina del Norte donde fueron detenidos 121 personas, en su mayoría niños y mujeres que ingresaron ilegalmente por la frontera.

“Es lamentable que se repitan las redadas y lo indignante es que esas personas, como seguramente pasará con las que serán detenidas, pasaron por un proceso en su contra ante un juez de inmigración”, dijo Lucy Pineda, directora ejecutiva de Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA).

“Esta es una injusticia monumental que se refleja en los años 2015 y 2016 cuando se han producido la mayor cantidad de casos rechazados por los juegos de inmigración que en los pasados 18 años”, anotó.

Según la activista, las redadas y deportaciones tienen como objetivo desalentar la llegada de más madres con sus niños menores de edad como sigue ocurriendo.

“Esto puede funcionar si no fuera cierto que el nivel de violencia en El Salvador, Honduras y Guatemala es alarmante. Las escuelas son centros de reclutamiento de las pandillas con la oferta de unirse a la delincuencia o morir”, enfatizó Pineda.

Las organizaciones pro-inmigrantes exigen un cese de las redadas y deportaciones y rechazan los planes de ICE.

“La solución no es deportar a las familias que han dejado su país por causa de los abusos, extorsiones y la violencia sino que el Congreso tome acciones de inmediato como un permiso temporal conocido como TPS”.

“Tenemos más de 276 familias por día huyendo de la violencia de El Salvador con un saldo de 20 a 27 asesinatos por día, además de otros no denunciados por miedo”, concluyó Pineda.