SHARE

Hace poco más de un año, el huracán María azotó Puerto Rico, ocasionando miles de muertes, un éxodo masivo de boricuas y daños irreparables. A pesar del tiempo transcurrido, los damnificados continúan padeciendo los efectos de María. Aún hay carreteras en mal estado y la energía eléctrica no se ha reestablecido en todas partes.  El gobernador Ricardo Rosselló Nevares decretó el 20 de septiembre como día de duelo en recordación y respeto por las víctimas que perecieron a consecuencia del fenómeno atmosférico que impactó la isla. “Hoy es un día para recordar a aquellos que no nos acompañan físicamente, pero quienes dejaron una huella significativa tras su partida. El huracán María llevó consigo muchas vidas que no pasaremos por alto y que aún recordamos con un gran peso de dolor”, expresó el gobernador.

SHARE
Previous articleViolador en serie
Next articleNi un minuto perdido

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.