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Aunque la mayoría de las familias inmigrantes se abrazan durante esta época, deseando lo mejor y soñando con un futuro más próspero, los amigos, paisanos y relacionados de Marco Antonio Huezo Mancea tuvieron una Navidad Negra. Este trabajador salvadoreño de 46 años al servicio de Boston Bridge & Steel murió en predios de la empresa en la Marginal Street, cerca del parque azul, cuando le cayó encima un proyector de 12 mil libras de peso, que le arrebató la vida.

La pesada carga era construida para un puente fuera de Massachusetts. Marco Antonio deja a su esposa, un hijo y dos hijas en su querida tierra salvadoreña. Desde acá trabajaba para ellos desde hacía casi 15 años.

El rescate del cuerpo de Marco Antonio tardó más de cinco horas debido al excesivo peso de la masa de acero.

También hace dos semanas falleció otro trabajador de construcción, de 37 años, en un accidente laboral en Downtown Crossing.

En el año 2012 perecieron 708 latinos en accidentes industriales en todo el país.

Muchos trabajadores extranjeros llegaron en busca de mejores ingresos y una vida más tranquila, pero fallecieron en su lugar de trabajo.

Algunos no utilizan cinturones, guantes y otros elementos de seguridad ocupacional. Cuando pasamos frente a una construcción los vemos colgando de los techos, como desafiando la vida.

Los sindicatos y empresarios deben tomar medidas más efectivas para conservar la existencia de estos valientes trabajadores, la mayoría jóvenes, que vinieron con la misión de sostener económicamente a su familia.

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