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Hondureños, nicaragüenses y salvadoreños en campaña

Hondureños y nicaragüenses llevan ya 14 años pagando por la renovación del TPS y los salvadoreños 12 años. “La residencia es un derecho ganado”, dice el Cónsul salvadoreño en Boston. 

Por Máximo Torres

Quieren residencia. La campaña ya está en marcha y el slogan es “residencia permanente ya”. Los beneficiarios se estiman en unos 300 mil centroamericanos, entre nicaragüenses y hondureños que llevan 14 años pagando por la renovación del TPS y salvadoreños que han desembolsado miles de dólares en los últimos 12 años. La última renovación del TPS les costó 480 dólares.

“Es una necesidad, es un derecho ganado que se les otorgue la residencia permanente ahora”, dice el Cónsul salvadoreño en Boston, José Alemán.

Activistas de diferentes organizaciones pro inmigrantes salieron a reclamarle al gobierno se les de la residencia porque “ya están cansados de pagar cada 18 meses para renovar el TPS. Para muchos de nosotros es difícil reunir el dinero”, argumentan. Tito Meza, reconocido activista hondureño, ha luchado muchos años para que les den la residencia a sus connacionales.

Juan Buruka es salvadoreño y lleva 12 años pagando por el TPS. “Lo que pedimos es la residencia, ya hemos pagado demasiado al gobierno y yo creo que ya nos hemos ganado ese derecho”, anota.

La campaña que se ha iniciado en Boston forma parte de un esfuerzo nacional y los activistas ya han previsto reuniones en diferentes estados con el propósito de presionar a las autoridades norteamericanas para que les den la residencia permanente.

“Los legisladores más conservadores dicen que tienen que aprender inglés, tener un récord limpio y pagar sus impuestos. Los beneficiarios del TPS cumplen eso y mucho más, ya tienen más de 10 años viviendo en los Estados Unidos y merecen quedarse con un estatus legal”, señala el Cónsul salvadoreño.

Sin embargo, anota, por las deportaciones “hay separación de familias, esposos que han tenido que dejar a sus hijos, conseguir otra pareja acá e hijos que nunca han vuelto a ver a sus padres en más de 10 años, el drama que viven estos beneficiarios del TPS es algo que debe terminar”.

“Es un asunto de justicia, de humanismo, los 300 mil centroamericanos han pagado impuestos por los últimos 12 ó 14 años y han contribuido al retiro de miles de personas”, subraya el Cónsul.

En julio próximo los salvadoreños van a tener que renovar por novena vez su TPS. “Para mi eso es pagar por el derecho de trabajar y no me parece justo”, concluye.