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No sé ni cómo sentirme, no sé si me pueden deportar. Temo no tener un futuro y ahora más que estoy empezando la universidad, no sé si después de todo esto puedo continuar con mis estudios, siento que he quedado en el limbo”, éstas son las palabras de Ledys Karina, una joven hondureña de 18 años de edad que llegó a este país hace 14 años y quien esta semana inició su carrera universitaria.

Ledys es una más de los 800,000 ‘Soñadores’ que estaban protegidos por DACA (Deferred Action for Childhood Arrivals) hasta el pasado martes 5 de septiembre, luego de que el fiscal general Jeff Sessions anunciara la derogación del programa, dejando un periodo de seis meses para que el Congreso actué y presente una solución legislativa o un reemplazo al programa que creó el presidente Barak Obama en el 2012.

“Esta semana doy inicio a clases y no sé si voy a poder continuar. Pensaba trabajar mientras que estudiaba, pero no sé si vaya a poder, lo que va a ser más difícil para mis padres”, agregó Ledys, quien no quisiera regresar a Honduras pues lleva muchos años en este país, acá tiene a su familia y siente que tiene “muchas oportunidades”.

Esta decisión se dio luego de semanas de deliberaciones en la Casa Blanca sobre lo que se debía hacer luego del ultimátum que 10 procuradores generales estatales opuestos a DACA daban sobre demandar al gobierno si no se eliminaba el programa.

Con este fallo miles de jóvenes quedan con la incertidumbre de no saber qué va a pasar con su futuro, pues desde pequeños fueron traídos a este país y se han criado bajo los parámetros de la cultura estadounidense.

“La acción del presidente Trump es un ataque directo a la comunidad migrante que vive en Estados Unidos. El quitarle la oportunidad de salir adelante sin el temor de ser deportados a los miles de jóvenes beneficiados por DACA es una acción inhumana y no refleja los valores de esta gran nación”, dijo Damaris Velásquez, directora de programas de la Agencia ALPHA.

Reacciones a nivel local

Ante el anuncio de la Casa Blanca las reacciones ante la decisión de poner fin a DACA no se hicieron esperar. Por su parte en una rueda de presa el alcalde de Boston Martin J. Walsh, en compañía del senador Ed Markey, la fiscal general del estado, Maura Healey, junto con funcionarios locales rechazaron la decisión del presidente Trump.

“Le digo honestamente a la Casa Blanca (refiriéndose a Sessions y Trump): no los queremos en Boston”, exclamó el alcalde de la ciudad, Marty Walsh, luego de destacar que el ejecutivo nacional está traicionando a miles de jóvenes que son “tan americanos como yo, como Jeff Sessions y Donald Trump”.

A través de un comunicado, el gobernador Charlie Baker criticó al Presidente enfatizando que tomó una decisión incorrecta.

“Espero que el Congreso actúe rápidamente para llegar a una solución bipartidista permanente que le ofrezca protección a los portadores del DACA”, escribió el gobernador asegurando que muchos de esos jóvenes sirven en cuerpos militares, asisten a las escuelas y contribuyen a la economía de sus comunidades.

Claudia Martínez, encargada del comité Unafraid Educators del Sindicato de Maestros de Boston que apoya a estudiantes inmigrantes sin documentos, hizo énfasis en que seguirán haciendo su trabajo para que las escuelas sean un lugar seguro para los inmigrantes.

“Estamos profundamente entristecidos y escandalizados por la vergonzosa decisión de esta Administración de destrozar la paz y las oportunidades de miles de jóvenes que habían ganado estabilidad con DACA. Estos DREAMers trabajan duro y no quieren nada más que continuar contribuyendo a un país que consideran su hogar. A las familias afectadas les queremos decir que no las abandonaremos a pesar de que esta administración lo haya hecho”.

DACA en cifras

De acuerdo con reporte presentado por el Cato Institute, el FWD.us y el Centre for American Progress un 91% de los recipientes de DACA están empleados. Cerca de un 6% han empezado negocios y alrededor de un 55% son propietarios de un vehículo.