SHARE

El ex director ejecutivo de la Autoridad de Vivienda ya purga una condena de tres años en prisión por mal uso del dinero, pero a los inquilinos que vivieron en condiciones casi inhabitables se les ha hecho justicia.

Por Máximo Torres

3-vivienda chelsea 2Aún la lucha continúa. Activistas de la Colaborativa de Chelsea y un grupo de residentes de vivienda pública no bajan la guardia. El ex director ejecutivo de la Autoridad de Vivienda, Michael McLaughlin, ya está purgando una condena de tres años en prisión por mal uso del dinero del estado, pero ¿quién les hace justicia a los inquilinos de vivienda pública que vivieron por años en condiciones inhumanas?

El testimonio de Flor Palacios, una de las madres afectadas, aún golpea la cabeza de muchas personas.  “Mis hijas tuvieron un daño en la piel por las cucarachas, habían tantas cucarachas y ratones que ellas tuvieron una infección en el cutis y muchos de los inquilinos tenemos ese problema y no podíamos hablar por miedo a que fuéramos desalojados”.

La directora ejecutiva de la Colaborativa de Chelsea, Gladys Vega, que movió a toda una comunidad para denunciar el mal mantenimiento de las viviendas públicas de Chelsea expresó que el dinero que se tenía que invertir en hacer las reparaciones no se utilizó en la forma adecuada. “El ex director se dobló el sueldo y con eso escondió el dinero que estaba gastando”,  dijo.

McLaughlin se declaró culpable de ocultar su sueldo a las autoridades estatales y federales con la presentación de informes falsos y el juez lo condenó a pasar tres años en la cárcel, pero varios de los inquilinos se preguntan si la sentencia fue justa teniendo en cuenta testimonios como el de Jane Fulca.

“Con mis hijos he vivido por espacio de 15 años entre cucarachas y ratones, sin agua caliente ni calefacción, hay días que estaban tan fríos que teníamos que comprar calentadores eléctricos”, dijo Fulca.

Yessenia Alfaro, una de las activistas de la Colaborativa de Chelsea, señaló que hay una mayor preocupación de las autoridades de vivienda por mejorar las condiciones de vida de sus residentes, pero ¿quién les va a hacer justicia a las familias afectadas?

El abogado defensor de las víctimas, Jeffrey Sacks, manifestó que está buscando por lo menos medio millón de dólares en indemnizaciones por el dinero que el ex director de vivienda robó afectando a los inquilinos de Chelsea. Las reparaciones de las viviendas ya están en plena ejecución.

McLaughlin, de 67 años de edad, tenía un salario anual de $360 mil, se declaró culpable de abuso de poder, lamentó lo que había hecho, pero el juez Douglas Woodlock al condenarlo dijo que había cometido “crímenes muy graves”.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here