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En una de las más concurridas y bulliciosas marchas que salieron de Everett, Revere y Chelsea para concentrarse en Liberty Plaza de East Boston, cientos de trabajadores y activistas de diferentes organizaciones se comprometieron a seguir en la lucha hasta lograr la aprobación de nuevas leyes migratorias.

Por Máximo Torres

Sigamos en la lucha. La celebración en Boston del Día Internacional del Trabajo movilizó a toda una comunidad inmigrante que salió a las calles con pancartas, banderolas, bombos y matracas para reclamar la aprobación de una reforma migratoria “justa, comprensiva y sin trabas ni condicionamientos”. El candidato latino a la Alcaldía de Boston, Félix Arroyo, se unió a los trabajadores inmigrantes para apoyar sus demandas.

“Muchos de los trabajadores vinieron a este país en busca de un mejor futuro para sus hijos, para sus familias, por eso estamos alentando una reforma migratoria que beneficie a todos los indocumentados porque todos somos humanos y merecemos respeto y dignidad”, enfatizó Arroyo en medio de una salva de aplausos de una comunidad que le dio su apoyo.

Arroyo que subió a una tarima que había sido levantada en el Liberty Plaza de East Boston como punto central de la movilización, también abogó por una mejor educación para nuestros niños.

Con pancartas y banderolas en las que se leían “Reforma migratoria, ahora”, “No más deportaciones”, “No a Comunidades Seguras”, los trabajadores inmigrantes marcharon desde diferentes frentes de Boston con el propósito de llamar la atención de las autoridades. De Everett, Revere y Chelsea salieron con destino a East Boston.

El Liberty Plaza era el punto final de concentración de una comunidad que reunió a representantes de la Iglesia, de los sindicatos representado por SEIU, y de las organizaciones pro-inmigrantes como la Colaborativa de Chelsea con Gladys Vega a la cabeza, Centro Presente con Patricia Montes, Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA) con Lucy Pineda, NUBE con Gloribel Motta, La Comunidad Inc. con Antonio Amaya, ALPHA con Patricia Sobalvarro, entre otras.

El padre Thomas de la Iglesia el Divino Redentor de East Boston hizo llegar un saludo a todos los trabajadores, pidiendo oponerse a la anunciada construcción de un casino en Suffolk Down porque, según argumenta, “le quitaría el pan de la boca a muchas familias que no les alcanza para pagar la renta, la comida y otras necesidades”.

“No queremos que cuando regresen a las casas se pierdan en el casino”, dijo el padre Thomas, rindiendo luego homenaje a los trabajadores que “dan la vida con sus manos y con su mente a nuestro país” y pidiendo un minuto de silencio por las víctimas del atentado terrorista en el tramo final de la maratón de Boston.

Gladys Vega, directora ejecutiva de la Colaborativa de Chelsea y quien tuvo a su cargo la presentación de los oradores, pidió a su vez un minuto de silencio por los inmigrantes que cruzando la frontera mueren sin que hasta ahora se haya aprobado una reforma migratoria.

El presidente de SEIU que tuvo también una destacada participación en la movilización demandó al presidente Obama y al Congreso acelerar la aprobación de una reforma migratoria que permita sacar de la sombra a millones de indocumentados que están viviendo bajo un sistema migratorio quebrado.

“Como presidente de SEIU les digo que estamos con ustedes en la lucha para que haya un camino justo a la ciudadanía”, anotó.

 

Voces de una comunidad de trabajadores

Enilda Lobo: Queremos demostrar que somos un pueblo trabajador que contribuye a las ciudades de Everett, Revere, East Boston y Chelsea y lo que estamos pidiendo es una reforma migratoria justa y humana. Vamos a seguir luchando para que no se estanque. 

Alma Flores: Este año debe ser nuestro, son muchos los que necesitamos regularizar nuestra situación migratoria. Sin papeles no podemos conseguir un trabajo de calidad, sólo tenemos trabajos temporales, y no podemos viajar a nuestros países para ver a nuestros hijos. 

Virginia Márquez: Ahora parece que estamos por buen camino para obtener un documento legal que nos permita vivir sin sobresaltos y aportar más a la economía de este país.

Susana Moreno: No hay peor lucha que la que no se hace y yo estoy convencida de que vamos a salir adelante con la reforma migratoria. Vine de Honduras con mis hermanos, tengo hijos, y la esperanza de que vamos a lograr la reformas. 

Rosy Villatoro: Esperamos que no sean sólo palabras sino que nos den una reforma justa y humana que permita unir a las familias. Yo soy de El Salvador y sigo luchando para que no hayan mas deportaciones y familias desunidas. 

José Adrián Flores: Es bueno que los trabajadores inmigrantes celebremos este primero de mayo cuando estamos luchando para que se de una reforma migratoria justa e integral. Somos parte importante de la economía de este país y lo que creo es que no nos van a regalar la residencia permanente. 

Gonzalo Juárez: La marcha ha sido grandiosa y concurrida y lo que estamos exigiendo a los gobernantes es que nos den lo más pronto posible una reforma migratoria que sea de beneficio para todos y que no sea muy condicionada”.

Irma Flores: El primero de mayo es muy significativo para nosotros, sobre todo para la clase trabajadora, que está esperando con ansiedad la reforma migratoria. Ya es tiempo de que se apruebe para sacar de la sombra a muchos inmigrantes.

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