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Sin duda, usted ya lo habrá notado desde ahora. Después del “Labor Day” o día del trabajo, los camiones de mudanzas y los sofá-camas en las aceras,  el tren lleno de pasajeros, tráfico más pesado y largas filas en los supermercados y restaurantes de toda la ciudad.

“Están de regreso”, usted puede sollozar. Pero la influencia anual de un cuarto de millón de estudiantes en el área metropolitana de la gran ciudad, más de 100 colegios y universidades, contribuyen anualmente con $4.8 billones de dólares a la economía de la ciudad. Y hay algo más deseable en Boston como un lugar placentero para estudiar, aparte del dinero.

El estatus de Boston como una ciudad diversa, de clase mundial, un destino internacional le deben mucho a los estudiantes que vienen acá, y luego deciden quedarse, después de su graduación.

Los vecindarios de toda la ciudad se benefician de la energía juvenil de los estudiantes y la actividad que ellos traen a nuestras calles.  Fanáticos del deporte y los alumnos esperan el regreso del fútbol, el baloncesto y el hockey universitario.

Con producciones teatrales, exhibiciones de artes visuales y conciertos musicales, las grandes universidades donde ellos estudian le agregan algo inmensurable al ambiente cultural de Boston.

Para nosotros como residentes, que afortunadamente tenemos a Boston como nuestro hogar, este mes también es signo de un comienzo fresco. Si usted siempre pensó en mejorar su inglés, aprender a tocar guitarra, o lograr su grado de GED o MBA, esta es la hora para tomar esos libros. El comienzo de otro año académico representa algo así como un mini-año nuevo, cuando a menudo tenemos una segunda oportunidad para cumplir las promesas hechas en enero.

El Mundo presenta un saludo de bienvenida a todos los estudiantes, y les desea éxitos tanto a los nuevos amigos como a los lectores fieles, para que conquisten sus metas durante esta época especial en la ciudad más grata del mundo.

 

Welcome Back Students!

You’ve no doubt noticed by now; post-Labor Day, the double-parked U-Hauls and the sofas on the sidewalks, the crowded trains, extra traffic, and longer lines everywhere from supermarkets to restaurants all across the city.

“They’re back!” you may cry.  But the annual influx of some quarter million students at Greater Boston’s more than 100 colleges and universities contributes an estimated $4.8 billion annually to the city’s economy.  And there’s more to Boston’s desirability as a place to study than mere money.

The city’s status as a diverse, world-class, international destination owes much to the students who come here, and then often decide to stay beyond graduation.

Neighborhoods across the city benefit from the students’ youthfulness and energy, and the activity that they bring to our streets.  Sports fans and alums look forward to the return of college football, hockey and basketball.  With theatrical productions, visual arts exhibitions, and musical concerts, the great universities that they attend add immeasurably to Boston’s cultural environment.

For those of us residents, fortunate enough to call Boston home, this month often signals a fresh start as well.  If you’ve ever thought about improving your English, learning to play the guitar, or getting your GED or MBA, now is the time to hit the books. The start of another academic year represents a kind of mini-New Year’s, when we often get a second chance to keep the sometimes forgotten resolutions made last January.

El Mundo welcomes all the new students, and wishes both our new friends and already loyal readers success as they pursue their goals during this special time in the world’s greatest city.

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