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Entrevista exclusiva: En la trágica maratón de Boston

Carlos Arredondo fue uno de los primeros en ayudar a los heridos tras las explosiones que le cambiaron la historia a la maratón de Boston. 

Foto Vista Alrededor del Mundo: Carlos Arredondo que lleva a cuestas dos tragedias familiares se convirtió en un salvador en la maratón de Boston el pasado 15 de abril. (Foto: Charles Krupa)

Por Máximo Torres

Carlos Arredondo, un inmigrante costarricense de 52 años fue catalogado por la prensa estadounidense como uno de los héroes de las explosiones en la maratón de Boston que dejaron tres personas muertas y 180 heridos, pero Arredondo con la humildad que lo caracteriza dice “yo no soy héroe, los héroes son los médicos que están atendiendo a los heridos y todos los que trabajaron ayudando a salir de esta tragedia”.

En una entrevista con El Mundo, Arredondo cuenta el drama que le tocó vivir en la maratón de Boston a la que asistió para apoyar a un corredor que participaba en honor de su hijo, un marine que murió el 2004 en Irak.

Arredondo fue uno de los primeros en ayudar a los heridos y es el protagonista de una foto que circuló mundialmente en las redes sociales en la que se ve intentando tapar la herida en las piernas mutiladas de un hombre que era trasladado en silla de ruedas.

“Estuve entre los primeros que entramos a ayudar, pero nos ayudamos unos a otros, y por eso que un atentado de esa magnitud dejó muy poquitas muertes”, relata.

“Yo estaba abajo, frente a la gradería, cuando ocurrió la primera explosión que originó una bola de fuego y una nube grande de humo. Allí estaba toda esa gente frente a nosotros que salió despavorida. Cuando estalló la segunda bomba yo me persigne, le pedi a Dios que nos protegiera y salté al otro lado de la cerca. Llevaba mi cámara, mi bandera de los Estados Unidos y me puse en acción, había que remover la cerca, porque no todos podían brincar”.

 ¿Pero cómo describirías las explosiones?

 “La primera explosión fue como un cañonazo, inmediatamente el terror azotó a todos y nos aferramos, cuando la segunda explosión dije nos están atacando, son bombas, Dios mío protegenos”.

Arredondo relata que vio heridos por todos lados y lo que le vino a la mente era ayudar y no salir corriendo.

Todavía siente que está en shock y con dificultades para dormir, pero expresa que con la captura de uno de los autores del atentado y el otro muerto “nos dan un poco de tranquilidad. Las autoridades trabajaron rápido para dar con los responsables” de este criminal acto terrorista.

Arredondo cuenta que estaba con su esposa Melida cuando pasaban los corredores que estaban honrando la memoria de su hijo que murió en la guerra como la de otros jóvenes que perdieron la vida, incluso del 9-11.

“Estábamos bien agradecidos y contentos, repartiendo banderas americanas a los niños cuando ocurrieron las explosiones”.

¿Qué es lo que más te impactó?

“Ver a ese valeroso joven que perdió sus piernas, nunca perdió la conciencia, siguió las instrucciones y él mismo se ayudó, estaba consciente de todo, estaba en su silla de ruedas e hizo todo lo que estaba a su alcance para sobrevivir, increible. Ese fue el héroe, llegar con vida y seguir viviendo”.

“Nosotros entendemos a las familias que han perdido a sus hijos porque nosotros también perdimos a nuestros hijos en otras circunstancias. Hay momento de duelo y hay momentos de paz”, dice.