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Cuando se cumple el plazo que un juez federal dio al gobierno de Donald Trump para la reunificación de los niños menores de 5 años que hayan sido separados en la frontera con sus padres, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) se está viendo obligado a tomar decisiones que le permitan cumplir con las órdenes de los tribunales y a la vez continuar implementando su política de ‘tolerancia cero’.

Esto pone en aprietos a una administracón que pretende juzgar como criminales a los migrantes que entran al país sin documentos y a la vez no separar más a los padres de sus hijos, luego de la crisis que generó la práctica de detener a los adultos y enviar a los menores de edad a centros de detención aparte de sus progenitores. Para hacerlo el gobierno pretendía detener a las familias juntas, pero este lunes una jueza federal en Los Ángeles rechazó esta petición.

La juez de distrito Dolly Gee dijo que el gobierno federal no había presentado nueva evidencia para justificar la revisión de la orden judicial que limita la detención de niños que cruzaron la frontera de manera ilegal. La pregunta era entonces cómo haría el gobierno para cumplir con las órdenes de los tribunales sin fallar a la implementación de su agresiva política migratoria.

Este martes se vencía el último plazo que un magistrado de Distrito de San Diego le fijó al DHS para que devuelva a más de 100 niños menores de 5 años a sus padres. Funcionarios de la administración Trump aseguraron que 43 de 102 pequeños serían reunificados, pero hasta la tarde solo se conocía de cuatro familias reunidas, de acuerdo al diario Los Angeles Times, que cita a abogados del Departamento de Justicia y de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU), que fue la que encabezó la demanda en este caso.

Funcionarios de ICE señalaron que los reencuentros se seguirían dando a lo largo del día a las afueras de los centros de detención donde están los niños.

“Los padres con niños menores de 5 años están siendo reunidos con sus hijos y luego liberados e inscritos en un programa de detención alternativo, lo que quiere decir que se les colocará un grillete en el tobillo y serán liberados en la comunidad”, dijo al diario angelino Matthew Albence, el director ejecutivo de la oficina de ICE encargada de las deportaciones.

Albence explicó que el grillete “es una herramienta que usamos para incentivar el cumplimiento”y asegurarse de que los padres asistirán a sus citas en corte. Sin embargo, el funcionario aseguró que aunque este es el procedimiento que usarán “en general”, las autoridades revisarán cómo proceder caso por caso de cada familia.

Se calcula que los procesos migratorios de estas familias liberadas pueden tardar meses o incluso años.

Fuente: Univision

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