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Renuncia del Papa Benedicto XVI causó gran sorpresa en el mundo que no se esperaba una decisión de esa magnitud tras casi ocho años de pontificado.

Por Max Torres ~

Todavía el mundo se sigue removiendo con la noticia de la renuncia de Benedicto XVI al Pontificado que es la jerarquía más alta de la Iglesia Católica. Su renuncia no sólo sorprendió sino que conmocionó al mundo y es el comentario obligado entre los católicos y no católicos. En las redes sociales como Facebook y Twitter –a los que el Papa Benedicto había accedido con gran éxito– es el tema más abordado. En mi págica de Facebook colgué un comentario y la reacción fue de la más diversa. Jerry Villacres, un conocido comunicador y empresario ecuatoriano, fue uno de ellos. El comentario es obligado y miles y miles de mensajes circulan a cada hora.

Es la noticia que más está dando la vuelta al mundo porque es el primer Papa que renuncia después de 600 años cuando lo hizo Gregorio XII en 1416 para poner fin al Cisma de Occidente. Antes habían dimitido Benedicto IX en 1048 y an Celestino V en 1294.

La noticia de la renuncia de Benedicto XVI al papado ha tocado a todo el mundo. El reverendo padre Thomas Domurat, párroco de la Iglesia Divino Redentor de East Boston, me decía: “Cuando escuché la noticia me produjo una gran tristeza, pero yo respeto su decisión porque El sabe lo que uno necesita hacer para desempeñar el cargo de Santo Padre. Yo veo en el Papa Benedicto XVI un hombre de mucha sabiduría, de mucha humildad y con un amor grande a la Iglesia”.

“Benedicto XVI se da cuenta que la Iglesia necesita un hombre más joven y con mayor fortaleza para seguir con este trabajo y yo creo que decidió renunciar por por su preocupación y por su gran amor a la Iglesia. El sabe de sus limitaciones, tiene 85 años y a esa edad una persona está jubilada”.

Las reflexiones que hace el padre Thomas tiene sentido. Su estado físico, a causa de la edad, se había ido deteriorando y por lo que se sabe no podía llevar el peso de la Iglesia.

“Lo que nos toca es rezar por Benedicto XVI y por los Cardenales para que estén abiertos hacia el espíritud Santo en la elección del nuevo Santo Padre”, me decía el padre Thomas.

Benedicto XVI, Joseph Ratzinger, anunció su dimisión al cargo como establece el Derecho Canónico, en “plena libertad” y en plenas facultades y en el marco de un Consistorio de Cardenales que es el lugar adecuado para dar a conocer su decisión en la que mostró al mundo su desapego al cargo al que llegó como “un humilde servidor de la viña del Señor”, según sus propias palabras.

El Cardenal de Boston Sean O’Malley que es uno de los voceados para suceder a Benedicto XVI viajará en los próximos días a Roma para estar presente en el gran Cónclave de cardenales –previsto para el 28 de febrero, a las 20:00 horas– que elegirá al nuevo Papa.

El Cónclave, como dice su palabra, es la reunión secreta de todos los cardenales que no han cumplido los 80 años, y de la que va a resultar elegido el nuevo Papa, en una votación que tenga como mayoría los dos tercios. Las votaciones se celebran dos por la mañana y dos por la tarde hasta que haya sido elegido el Pontífiice, y aceptado el cargo. El Colegio Cardenalicio, en boca de su portavoz, anunciará al mundo –desde el balcón central de la Basílica de San Pedro– el nombre del nuevo Santo Padre,

El sucesor de Benedicto XVI sería el número 266 que regirá los destinos de la Iglesia Católica en lo sucesivo.

El nuevo Papa va a llegar en un mundo convulso por las tensiones económicas, bélicas especialmente en Oriente Medio, en un mundo lleno de incertidumbres para el hombre moderno. Por ello, Benedicto XVI propuso la celebración del Año de la Fe, que terminará en octubre próximo, para que el hombre encuentre la certidumbre de la fe en Cristo.

El padre Thomas no conoció en persona al Papa Benedicto XVI, pero lo vio hace año y medio en una misa en Roma sintiendo su gran amor por la Iglesia y por sus feligreses. “He leíodo muchos de sus libros, son de una gran enseñanza”. Es un Papa que ha cumplido con entrega y gran sacrificio su misión que es ser portador del mensaje de Cristo, un mensaje de paz y concordia en las almas y conciencias y entre los pueblos..

Benedicto XVI deja tres encíclicas extraordinarias: “Dios es amor”, “Caridad en la verdad” y “Spe Salvi” y una huella en todos los católicos y no católicos. Juan González, pastor de la Iglesia La Voiz Eterna, me envió el siguiente mensaje vía Facebook:

“El rabino jefe askenazí de Israel, Yona Metzger, deseó al papa salud y aseguró rezar por él, tras hacerse pública por sorpresa su renuncia motivada por su avanzada edad. Estoy muy sorprendido con el anuncio del papa. Le deseo salud, prosperidad y una larga vida y rezo para que le regrese la fuerza pronto”.

El rabino tiene “gran gratitud” hacia Benedicto XVI “por su gran actividad para promover la conexión interreligiosa, que ha contribuido mucho a reducir el antisemitismo alrededor del mundo. “Me encontré con él en Israel y en Roma y tuvimos oportunidad de cenar juntos y de firmar un tratado que prohíbe el proselitismo. Deseo y rezo que su legado sea apreciado y que el camino que él ha comenzado continúe porque ha sido durante su mandato cuando la relación entre el Rabinato Jefe de Israel y la Iglesia han estado en su mejor momento de la historia”.

El renunciante Papa Benedicto XVI ha hecho mucho por su Iglesia, pero se ha dado cuenta que las responsabilidades ya son demasiado pesadas por la edad y ha preferido someterse humildemente al designio de la voluntad divina. Ahora que vengan los cambios para bien del pueblo católico.

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