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Entrevista exclusiva: José Martínez cuenta los “meses de encierro” que vivió en un centro de detención de ICE.

Su detención movió a toda una comunidad que salió en su defensa logrando su libertad por vía de un asilo político y el pago de una fianza de 2,500 dólares que activistas y amigos reunieron vendiendo comida.

Por Máximo Torres ~

Al fin libre. José Martínez, un anciano de 69 años de origen uruguayo, vive 15 años en los Estados Unidos sin papeles. En diciembre pasado fue detenido por la policía local de Fitchburg por manejar una camioneta sin licencia de conducir terminando en manos de inmigración en otro caso injusto del programa federal “Comunidades Seguras”. “Viví casi 4 meses de infierno, yo no quería regresar a Uruguay, quería quedarme, pero no veía ninguna chance, la deportación me asaltaba, no me dejaba dormir”, dice.

Rodeado de activistas de la organización Cleghorn Neighborhood Center de Fitchburg, la tercera ciudad más grande en el Condado de Worcester, al Oeste de Boston, Martínez muestra otro rostro, se siente feliz. “Al fin estoy libre, otra vez en casa y esto me toca el corazón por todo el apoyo que recibí. Siempre tuve miedo de estar preso y que me deportaran”, anota.

Su caso movió a toda una comunidad. “Es un gran logro y es la primera vez que en Fitchburg se consigue detener una deportación de esta forma”, señala Joana Dos Santos, directora ejecutiva de la organización que apoyó al inmigrante uruguayo.

Para lograr salir en libertad un abogado que asumió su caso pro-bono hizo una petición de asilo político y se tuvo que pagar una fianza de 2,500 dólares, dinero que fue recaudado por la propia comunidad. “Estamos optimistas de que el asilo sea aprobado y que Martínez siga viviendo en Fitchburg”, expresa Dos Santos.

Desde que emigró del Uruguay, Martínez ha vivido en Fitchburg. “De aquí no me he movido”, cuenta. La comunidad lo identifica como una “gran persona, trabajadora”. Siempre se mantuvo activo trabajando en fábricas de reciclaje de metales. Su trabajo estaba más en la calle, conduciendo su vehículo, recogiendo metales y plásticos, por lo que la policía lo detuvo varias veces terminando en la Corte.

“Ese ere mi trabajo para sobrevivir, pero un policía estatal me tenía en la mirilla, incluso una vez me detuvo cuando estaba en una bicicleta. Lo que no quería era indocumentados en este país”, cuenta.

Martínez tuvo varios procesos en corte por manejar sin licencia y el juez le impuso una sentencia de 60 días en una correccional de Worcester, tenía previsto salir en libertad el 8 de diciembre y pasar la Navidad en su casa, pero las autoridades lo pusieron en manos de inmigración. “Fue parte de Comunidades Seguras, porque el alguacil de Worcester apoya ese programa”, indica Dos Santos.

De estar detenido dos meses en una Correccional de Worcester pasó a un centro de detención de inmigración en Boston para su deportación. “Eso es lo injusto de ese programa, Martínez no tenía antecedentes criminales y su único delito era trabajar para ganarse la vida”, anota la activista.

La comunidad salió en su defensa, se movilizó por las calles y el abogado…. tomó su caso porque “vio que el único crimen era ganarse la vida honradamente y trabajar sin descanso”. De allí que el abogado detuvo su deportación a través del asilo político y los vecinos se unieron para reunir el dinero de la fianza vendiendo comida y recibiendo pequeñas donaciones. Del Uruguay la familia también envió dinero.

Martínez estuvo detenido de octubre a diciembre en la Correccional de Worcester y de enero a febrero en el centro de detención de inmigración.

“No es justo, yo no había violado ninguna ley, no estaba involucrado en robos ni en drogas, pero fui tratado y juzgado como si fuera un criminal. No es justo que por un programa llamado ‘Comunidades Seguras’ se abuse de los inmigrantes”, expresa.

“La pasé muy mal en la correccional, me trataron muy mal, me hacían pasar frío y no les importaba mi estado de salud, mis problemas de presión alta y por el contrario me decía que inmigración me iba a llevar, no recibía visitas y hasta me robaron dinero de mi cuenta, pero por las protestas apareció el dinero por arte de magia”, relata.

En la prisión federal de Suffolk la vida le cambió un poco, la trabajadora social lo ayudó por ser la persona de mayor edad. “Fue diferente, pero sufría mucho hasta que sentí el apoyo de la comunidad, de la organización que me devolvió a la vida”.

Martínez expresa también sentirse afectado por la actitud del Cónsul del Uruguay en Nueva York, quien lo ignoró y nunca se preocupó por su situación. “Estoy muy triste y decepcionado al saber que mi propio país me dio la espalda”, dice.

Los activistas de Cleghorn Neighborhood Center trataron de conversar con el Cónsul, pero según expresa Miguel Leal, “se portó muy mal”.

Reacciones a un caso único

Joana Dos Santos, directora de Cleghorn Neighborhood Center de Fitchburg: “Creo que esto ha sido una de las más grandes victorias de la comunidad que se unió en favor de José Martínez, un inmigrante que iba a ser deportado por el mal llamado programa “Comunidades Seguras”. Hemos logrado un cambio al detener su deportación y enviado un mensaje para tener una reforma migratoria justa y humana. En poco tiempo logramos conseguir algo tan grande y lo que es más grande unir a la comunidad en una causa justa”.

Miguel Leal, reconocido activista: “Estoy contento porque José está otra vez con nosotros, pero todo esto me ha dejado una gran decepción, una gran tristeza porque cuántos José no están detenidos a la espera de su deportación y cuántos más no están en la calle trabajando y viviendo con ese miedo que han hecho de sus propias vidas una prisión, todo esto es una injusticia”.

Muchos uruguayos en Fitchburg

En Fitchburg vive una gran comunidad uruguaya. Entre los años 2000 y 2002 con la recesión hubo una gran migración del Uruguay y muchos de ellos se establecieron en Fitchburg y Leomister. Según Joana Dos Santos, de la organización Cleghorn Neighborhood Center, habían unos 10,000 uruguayos trabajando en construcción y en fábricas. De ese total han quedado unos 5,000 uruguayos, dice la activista.

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