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POR DIEGO ETTEDGUI LACAU – 

José Altuve (izq.) junto a Javier Bracamonte en Fenway Park.
José Altuve (izq.) junto a Javier Bracamonte en Fenway Park.

Con 5 pies y 5 pulgadas de estatura, José Altuve es actualmente el pelotero más bajito de las Grandes Ligas. El venezolano nunca ha creído en limitaciones y siempre ha luchado para alcanzar sus metas, razón por la cual ha cosechado tanto éxito en las tres temporadas y media que tiene en las mayores.

“Me siento igual que las demás personas, me siento capaz de hacer lo mismo que ellos… aquí no hay enemigo pequeño”, respondió el segunda base acerca de su productividad, a pesar de su corta estatura. “Siempre voy a dar lo mejor de mí y jugar 100% para ganar el encuentro y para que nos convirtamos en un equipo ganador”.

Con apenas 24 años de edad, Altuve, quien creció admirando a su compatriota Omar Vizquel, ya está dejando su propia huella en la gran carpa, al ser seleccionado al Juego de Estrellas en las campañas de 2012 y 2014, y, esta temporada, al haber robado dos o más bases en 4 juegos seguidos (marca que no se conseguía desde 1917) y al haber llegado a 130 hits y 40 bases robadas antes del receso del Juego de Estrellas (números inalcanzables desde 1933).

“Impacta mucho el juego. Es de los mejores segunda base y bateadores en el beisbol. Al bate, es una amenaza para cambiar el juego y, en base, le dicta al otro equipo como picharle a los siguientes bateadores por su habilidad de robar y correr las bases”, comentó el mánager principal de los Astros, Bo Porter, sobre la grandeza de Altuve.

La perseverancia del pelotero ha jugado un papel muy importante en su carrera, ya que su primer paso hacia la gran carpa no fue el que esperaba. A los 16 años, fue invitado a un campamento de la organización de los Astros por dos semanas, en su nativa Venezuela, donde después de 5 o 6 días de pruebas, al joven se le dijo que no regresara más. Sin embargo, su padre encontró la manera de brindarle una oportunidad más en el campamento y lo llevó al día siguiente, y desde ese entonces su desempeño mejoró tanto que al terminar la segunda semana de pruebas, su invitación fue extendida para seguir trabajando con los Astros, y dos semanas después fue firmado oficialmente. “Siempre creyó en mí, siempre me insistió que siguiéramos adelante, él estaba bastante seguro que yo lo iba a lograr”, indicó Altuve sobre su padre.

En cuanto a su gran año 2014 con el madero, el pelotero de Maracay, Venezuela, le acredita gran parte de su éxito a John Mallee, coach de bateo de Houston; y acerca del futuro de la franquicia piensa que “el equipo ha estado jugando mejor últimamente que los años pasados… vamos en buen camino a ser un equipo ganador… yo creo que cualquier cosa que ellos están haciendo, lo están haciendo bien y pronto nos vamos a convertir en ese equipo ganador”.

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