SHARE

Se agudiza crisis humanitaria – 

Pese a la crítica de opositores, el Gobernador Patrick abriría las puertas a los niños de la frontera, por lo que dice estar buscando lugares seguros. En Lynn y en Chelsea las organizaciones se movilizan y la Cónsul de El Salvador en Boston señala que aún no han deportado a ningún niño salvadoreño. Mientras tanto, ya salió el primer grupo de niños deportados a Honduras.

Por Máximo Torres

4-5-ninos frontera_3La llegada de unos 200 niños no acompañados a Lynn, muchos de ellos de origen guatemalteco, ha generado reacciones xenofóbicas, racistas. “Lo que me ofende es que algunos medios de comunicación anglos dan la noticia fragmentada, lo que genera odio y rechazo”, dice Juan González, pastor y teólogo guatemalteco que ha decidido levantar su voz en favor de los niños de la frontera.

Se anuncia la llegada de otros 200 niños no acompañados a Lynn, Chelsea y otras ciudades de Massachusetts y los comentarios que se han generado en distintos sectores de la comunidad son de rechazo, culpando a los latinos de sobre poblar las escuelas y que “somos una carga para la ciudad y el estado”.

“Hay preocupación en nuestra comunidad, la situación de los niños de la frontera es muy triste, pero muchos medios periodísticos anglos como radio, prensa y televisión han arremetido fuertemente contra los centroamericanos, especialmente contra los guatemaltecos, por lo que es importante salir de la sombra y no permitir que esto suceda. Nosotros no somos culpables de nada”, anota González.

Diferentes líderes de la comunidad hispana de Lynn se han lanzado a las calles para organizar manifestaciones de apoyo a los niños de la frontera. María Carrasco, conocida activista dominicana y la única miembro latina del Comité Escolar de Lynn, estuvo al frente de una concentración frente al City Hall de la ciudad.

En Chelsea, la Colaborativa que es una organización pro-inmigrante convocó a una reunión para responder a la crisis humanitaria que ha generado la llegada de los niños de Centroamérica. Una mujer hondureña con un “ankle bracelet” en su pierna describió la situación de las pandillas en “nuestros países lo que está provocando la salida de muchos niños. Yo misma tuve que huir por las ‘gangas’”. 

Se estima que desde octubre pasado unos 52,000 niños y mujeres de países centroamericanos han cruzado la frontera y se han entregado a Immigration and Customs Enforcement (ICE). 

“La mayoría de personas que hemos visto vienen de Honduras, Guatemala y El Salvador” expresa Gladys Vega, directora de la Colaborativa. “Y esos son los tres países más representados por la comunidad inmigrante de Chelsea. Por el momento han llegado niños a Chelsea después que ICE los dejó a cargo de familias o de personas conocidas, pero sabemos que van a seguir llegando a Lynn, Cambridge, Boston y a todas partes de la región”, anota la activista.

Gladys Peña Ortiz,  Court Advócate Coordinador y reconocida activista colombiana, se muestra abatida por lo que está pasando con los niños de la frontera. “El trauma al cual se están enfrentando, el sistema legal, otro idioma es muy triste y los que aún están detenidos no saben que es lo que va a pasar con ellos, aquí estamos hablando de menores de edad y me preocupa los niños que han sido victimas de violación sexual y asalto sexual en sus países de origen o pasando la frontera”, indica.

La Cónsul de El Salvador en Boston, Alba Azucena López, señala que “hasta hoy ningún niño o niña ha sido deportado a El Salvador”, mientras el gobierno está en conversaciones con su par de Estados Unidos para “hacerlo de manera conjunta y ordenada”. Hace ya varios días salió el primer grupo de niños deportados a Honduras.

En Chelsea, el Representante estatal Dan Ryan, la abogada Anne Mackin de Greater Boston Legal Services, Tess Reagan de Catholic Charities, Edwin Argueta de Jobs With Justice, y Cristina Aguilera y otros representantes de Massachusetts Immigrant and Refugee Advocacy Coalition (MIRA) se mostraron también preocupados. “Tenemos que formar una respuesta política”, concluyen.

======================================

Otro Ángulo…

El testimonio de un niño:  ¿Por qué decidiste venir?

“Por la violencia, las pandillas, la droga. Ya estaba harto de ser usado por los narcotraficantes que todos los días me amenazaban con robarle todo a mis abuelos sino les servía de burro para entregar droga. Me cansé de las amenazas y decidí venir por mi cuenta”. 

El testimonio de este niño refleja la magnitud de la crisis. Hay una población de niños víctimas de la violencia extrema que necesita protección internacional. Los activistas piden a las autoridades la aprobación de la tan anhelada reforma migratoria.

Alrededor de 50.000 niños están con la esperanza de que los Estados Unidos abra sus puertas. Muchos de estos niños ya han estado llegando a diferentes estados y el objetivo de los activistas es llevar apoyo moral, educativo y emocional, dependiendo de cada caso, así como dar consejos de inmigración a los menores no acompañados y sus familias.

“Hay que entender la situación de los niños de la frontera que ha sido generada por la debilidad de países como Guatemala, El Salvador y Honduras. La violencia, la pobreza, la educación y los traficantes de drogas representan un enorme desafío para esos tres países, el gobierno norteamericano ha aprobado una partida de millones de dólares para un mejor control de sus fronteras, pero “vamos a exigir que ese dinero sea utilizado no sólo para seguridad sino para generar nuevos negocios, nuevas oportunidades de trabajo”, señala el pastor y teólogo guatemalteco, Juan González.

======================================

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.