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Diana Franco de NOAH dice que la peor época ya pasó, “salvamos a mucha gente de perder sus casas, pero los embargos hipotecarios siguen y son inevitables”. 

Por Máximo Torres

Se pierden sueños. Diana Franco es de origen colombiano, lleva 9 años trabajando en Neighborhood of Affordable Housing (NOAH) y ayudando a familias a no perder sus casas. “La peor época que fue del 2007 al 2011 ya pasó, pero los embargos hipotecarios siguen y son inevitables, todavía hay familias latinas que van a perder sus sueños, su casa”, dice.

La crisis hipotecaria afectó a todo Massachusetts, especialmente en áreas como East Boston, Revere, Chelsea, Everett, Lynn, Brockton, New Bedford donde vive una gran población latina. Unas 10,000 familias han perdido sus casas, en su mayoría de origen latino.

NOHA que cubre todo Massachusetts y tiene sus oficinas en East Boston ha ayudado a muchas familias a no perder sus sueños luego de lograr la modificación de sus préstamos hipotecarios. “Es un trabajo muy complicado, nada fácil, pero cada vez más familias están consiguiendo modificar sus préstamos”, anota la especialista.

Sin embargo, en East Boston y en otras áreas vecinas, los embargos hipotecarios “van a seguir, hay familias que van a perder sus casas, es inevitable, pero lo que se debe de hacer es tratar de ayudar a la gente para que no se vea en problemas en el futuro. Si ya cayó en ‘foreclosure’ lo más indicado es hacer un ‘short sale’ o entregar la casa al banco”, indica.

“En el estado de Massachusetts los bancos tienen hasta 20 años para ir detrás de las personas por el dinero que han perdido por la entrega de la casa, es importante que el dueño de la casa logre hacer un ‘short sale’ para que el banco le entregue una carta salvándolo de toda responsabilidad futura”, anota.

Diana Franco tiene casi 10 años trabajando en NOHA. Comenzó en el 2007 como directora del Departamento de primeros compradores para luego asumir en el 2010 el cargo de Director of Homeownership Services cuando la crisis hipotecaria estaba en su peor momento y los latinos buscaban ayuda por todos lados.

“Al principio fue difícil darles ayuda porque los programas que el gobierno ofrecía en ese entonces eran muy diferentes a los que se ofrecen hoy en día. Las familias que lograron modificar sus préstamos en el 2008, 2009 y 2010 han vuelto a caer en el mismo problema porque las modificaciones que se hicieron no fueron tan buenas y están por caer en Foreclosure”, explica.

¿Qué es lo más difícil que enfrentan los latinos para no caer en foreclosure o embargo hipotecario?

El problema es en muchos casos el empleo o el ingreso para poder hacer una modificación. Los bancos no lo están aceptando pese a que les dieron préstamos de 500,000 dólares o más sin verificar sus ingresos. El dinero que ganan era insuficiente desde el principio y ahora no tienen manera de demostrarle al banco de cómo pagar la hipoteca.

 

» Voces de una organización

Carolina Suárez: Desde hace varios años trabajo con una comunidad muy grande de latinos y he ayudado a muchas familias con las modificaciones de sus préstamos para evitar que pierdan sus casas. Hay mucha ayuda ahora y las posibilidades de que consigan una modificación es mucho más alto que antes. Lo más frustrante y complicado es trabajar con los bancos porque muchos latinos no pueden entender los documentos que a veces se tardan más de la cuenta. Si una familia está en proceso de perder su casa yo le digo que busque la información en los sitios adecuados y que tenga mucha paciencia porque todo este proceso toma tiempo.

Christinne Flores: “Yo he visto a muchas familias perder sus casas y es muy triste, frustrante porque se pierden tus sueños y afecta a toda la familia, más aún si se tienen niños. En NOHA hemos tratado de ayudar a muchas familias, lo hemos logrado, pero hay quienes han caído en ‘foreclosure’ y han perdido sus casas. Es doloroso y es mucha la gente que no tiene conocimiento de las leyes porque no habla el idioma o no lee las informaciones que le llegan.

Carrie Tennant: Yo creo que el problema más grande con los latinos es la comunicación. Porque hay clientes que no pueden leer ni entender inglés y los documentos de las hipotecas son en inglés solamente. A los bancos no les interesa. Muchas veces parece una trampa porque hay gente que tiene años pagando una hipoteca con intereses muy altos. No saben si pueden recibir ayuda porque no entienden los documentos que están en inglés. Yo creo que esto tiene que cambiar. Los bancos tienen que tener los documentos en inglés y en español para facilidad de sus clientes. Para uno es frustrante negociar con los bancos, para los dueños de casa que no conocen el proceso es peor y es muy difícil.

Claudia Gongora: Trabajo hace 2 años en NOHA y yo creo que el problema es más cultural, muchos latinos vienen de sus países con un método distinto de compra de casa o de tener un crédito y las reglas aquí son diferentes. Además los latinos no sólo tienen que ganar dinero para pagar sus cuentas sino que tienen que enviar dinero a sus familias. Cuando la economía estaba buena podían hacerlo, pero ahora que la economía está mala ya no pueden ni siquiera pagar la hipoteca de su casa. Este problema no sólo ha impactado aquí sino en sus países de origen y mucha de esta gente no está acostumbrada a hacer cuentas sino a vivir día a día con el dinero, trabaja mucho, pero le falta educación de cómo organizarse y eso es muy importante en la prevención del embargo de sus casas.

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