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“Voy a tener que actuar solo porque no tenemos suficientes recursos”, dijo el presidente Obama . Al no recibir la aprobación de $3,700 millones para atender la emergencia humanitaria generada por la llegada de más de 57 mil niños de El Salvador, Guatemala y Honduras, el presidente expresó que buscará otras alternativas, sin contar con el Congreso para enfrentar la situación. De 2 mil personas que cruzaban diariamente la frontera, el número ha rebajado a 500, debido a la acción de la Patrulla Fronteriza.

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Después de la manifestación en Copley Square, la semana pasada, para pedir ayuda efectiva para niños sin acudientes que llegaron desde Arizona y Texas, cerca de 100 organizaciones siguen trabajando unidas para socorrer a los menores que sufrieron abusos sexuales y sicológicos durante su largo viaje desde Centro América. El gobernador Deval Patrick ordenó recursos para atender a los menores en albergues de emergencia en Cape Cod. Unos mil niños recibirán atención durante tres meses, mientras son procesados en las cortes de inmigración. Los líderes religiosos y de derechos humanos esperan que los infantes sean matriculados en las escuelas y gocen de los servicios básicos mientras resuelven su situación legal.

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La patrulla fronteriza advirtió que por el Valle del Río Grande, en la frontera con México, los inmigrantes se exponen a numerosos peligros al cruzar la frontera. Los traficantes humanos se llevan a los inmigrantes a “casas de seguridad”, donde no hay agua, comida, aire acondicionado ni camas. La mayoría son víctimas de violaciones, secuestros y todo tipo de vejaciones. Los “coyotes” hablan con las familias de los inmigrantes que se encuentra en los Estados Unidos y las extorsionan, intentando sacarles más dinero a cambio de liberar a los inmigrantes.   

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Doce personas entre los 19 y los 43 años de edad, procedentes de Asia, fueron abandonadas por los traficantes humanos en una  playa del departamento de El Chocó en el Pacífico colombiano. Su meta era llegar a los Estados Unidos por Panamá, cruzando Centro América y México. Recibieron alimentación y atención médica antes de la orden de deportación. Parece que dicha  ruta ha sido utilizada anteriormente por inmigrantes asiáticos.

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