“Ni pies secos, ni pies mojados”, los cubanos están en el limbo migratorio

La Ley de Ajuste Cubano de 1966 garantiza que todo cubano que entre al País de forma legal podrá obtener la residencia al año y un día de poner pie en territorio norteamericano.

Por Jeaneth D. Santana

Boston – Decisión de última hora. Es la que tomó el presidente Barack Obama a solo una semana de dejar la Casa Blanca cuando anunció que eliminaría la política de pies secos, pies mojados. “Vamos a tratar a los inmigrantes de Cuba al igual que otros países”, aseveró en un comunicado. No obstante, la Ley de Ajuste Cubano sigue vigente, aunque existe confusión entre la comunidad, y dos preguntas saltan a la vista: ¿Cuántos oficiales de inmigración en los puertos de ingreso, después de la orden ejecutiva de Obama, aplicarán la ley? y ¿cuál será la posición de Donald Trump cuando asuma el poder?

El secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson fue enfático al decir que a partir de ahora, los migrantes cubanos que lleguen a Estados Unidos de forma ilegal, salvo algunas excepciones, podrán ser deportados. El Gobierno cubano aplaude la medida y acordó que aceptará de vuelta a los cubanos.

La Ley de Ajuste Cubano, aprobada en 1966 -cumplió 50 años-, permite que los cubanos reciban un estatus especial o “parole” durante un año y un día, y posteriormente sean elegibles para la residencia y luego optar por la ciudadanía. Pero este privilegio más los beneficios otorgados por el gobierno estadounidense, como son dinero en efectivo o “welfare”, cupones de alimentos o “food stamps” y apartamentos a bajo costo o “housing”, que según dice un grupo de exiliados residentes en Miami, son alquilados a terceros y luego los cubanos beneficiados regresan a Cuba, ha permitido abusos.

Amparados en la Ley de Ajuste Cubano muchos trataron de llegar a Estados Unidos utilizando rudimentarias balsas, muriendo en el intento de pisar suelo americano, pero fue en 1995 cuando el presidente Bill Clinton tras la crisis de los balseros modificó la Ley de Ajuste Cubano, concediendo el derecho a asilo político solamente a quienes llegaban a poner sus pies en tierra, aquellos que eran interceptados en alta mar se los enviaba a la base de Guantánamo y más tarde repatriados a Cuba.

Hasta el viernes 13 de enero del presente año, a las 4 de la tarde, cualquier cubano que llegara a un puesto fronterizo podía decir a los agentes federales que era cubano, pedía asilo político y lo dejaban entrar. Obama decidió poner fin a esta política que por más de 20 años dispuso que todo cubano que pisara territorio estadounidense podía quedarse en el país, aunque hubiera entrado de forma ilegal.

El mandatario, en una de sus últimas decisiones al frente de la Casa Blanca, también ordenó el término del programa conocido como Parole de Médicos Cubanos o “Cuban Medical Professional Parole” que permitía a los doctores que estaban en misiones fuera de Cuba solicitar, en cualquier embajada norteamericana, un permiso para ingresar a Estados Unidos. Este programa fue creado por el gobierno del republicano George W. Bush y desde su implementación en el 2006, fue denunciado por Cuba, como un “robo de cerebros”.

Mientras Cuba calificó de “un importante paso en el avance de las relaciones bilaterales”, Donald Trump deberá pronunciarse como presidente, porque en campaña dijo que “no le parecía justo” que los cubanos pasaran por delante de otros inmigrantes para obtener la residencia. Pero ahora en su equipo de transición tiene a un exiliado cubano.

Echar para atrás la apertura que inició en el 2014 el presidente Obama es algo que Trump prometió en campaña. Decisión que podría ir en contra de lo que quieren los empresarios y el mismo Trump, quien hace algunos años envió a un equipo a Cuba en busca de “oportunidades de negocio”.

Señor Presidente usted dirá…

 Los cubanos de aquí y los de allá con la voz en alto

“El presidente Obama demuestra poco respeto por la democracia estadounidense al sobrepasar la rama legislativa. Su orden ejecutiva va mucho más allá de anular la disposición de Bill Clinton, quiere cambiar la política migratoria con una orden ejecutiva, ese no es el procedimiento”: Julio Shilling, vive en Miami.

“Esta decisión nos tomó por sorpresa. Es difícil y malo para los cubanos que querían venir en busca de libertad, pero lamentablemente todo tiene su final, se acabó la exclusividad”: Joel Alarcón, vive en Miami.

“Era algo que se veía venir por los abusos de algunos que llegaban solo para sacarle dinero al gobierno de los Estados Unidos. Creo que fue una decisión de Obama y el gobierno cubano”: Miriam Gorriarán, vive en Rhode Island.

“Fue una decisión correcta, en la dirección de eliminar la política de los Estados Unidos contra Cuba. Me encanta el país, su cultura y el desarrollo tecnológico, tengo excelentes amigos, he ido varias veces, pero nunca he pensado en quedarme”: Felipe Pérez, vive en La Habana.

“Esta decisión, para algunos cubanos, es mala porque tenían la oportunidad de llegar a Estados Unidos por otros países, el problema es que nunca les dieron la oportunidad de irse legalmente; cuando uno va a la Oficina de Intereses siempre te dicen que no, sin embargo, si te ibas ilegalmente sí te aceptaban”: María Julia Díaz Vega, vive en La Habana.

“La decisión es correcta y necesaria pues alentaba la emigración ilegal con la dramática e inhumana consecuencia de pérdidas de vidas humanas. He visitado los Estados Unidos y admiro su desarrollo y diversidad cultural, pero nunca me interesó quedarme a vivir allí”: Juana Rosales, vive en La Habana.

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on Jan 17, 2017. Filed under Destacada, En Exclusiva. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

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