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Organizaciones dicen que cada vez es mayor el apoyo de los legisladores a una propuesta de ley que sacaría de la sombra a muchos inmigrantes sin estatus legal.

Por buen camino. Si se aprueba el proyecto de ley que otorgaría licencia de conducir a los inmigrantes indocumentados el estado recibiría grandes contribuciones económicas. “No sólo le daría seguridad a las carreteras sino que la persona que quiera manejar un vehículo tendría que pagar para registrarlo en el Registro de Motores, pagar por doble seguro y afrontar los gastos para recibir entrenamiento en una escuela de manejo”, según dice el Representante estatal Marcos Devers que es uno de los 18 legisladores que está impulsado la aprobación de la propuesta de ley.

“Voy a seguir abogando y luchando porque se le de licencia de conducir a los indocumentados”, señala Devers.

De aprobarse esta medida Massachusetts se convertiría en el quinto estado en dar licencia de conducir a los inmigrantes que no cuentan con un número de seguro social. Los otros estados son Washington, Nuevo México, Utah e Illinois.

Hay organizaciones pro-inmigrantes como MIRA, Centro Presente, el Centro de Inmigrantes Brasileños, Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA), La Comunidad Inc., ALPHA, entre otras, que se están movilizando para que el proyecto de ley cuente con el mayor apoyo posible, inclusive de los jefes de policía de las diferentes ciudades de Massachusetts.

Everett, una de las ciudades que tiene una población latina en crecimiento y donde tienen sus oficinas LUMA y La Comunidad Inc., ha sido el punto de partida para tomar contacto con el jefe de la policía de Everett, Steven A. Mazzie., quien prometió convocar a una reunión con sus colegas de las diferentes ciudades para fijar una posición con respecto al proyecto de ley.

“La policía es el aliado crucial en esta lucha”, señala Natalicia Tracy, directora ejecutiva de Brazilian Immigrant Center.

“Muchos de los recursos se pierden porque la policía se enfoca en perseguir a las personas que manejan sin licencia de conducir. Hay una necesidad de identificar a estas personas y creemos que si se aprueba esta medida todos esos conductores se verían obligados a recibir entrenamiento y a asegurar sus autos”, anota.

“Pero esa licencia de conducir no le daría ningún estatus legal al inmigrante indocumentado”, aclara Lucy Pineda, directora ejecutiva de LUMA.

Devers considera que otorgar licencia de conducir a un inmigrante sin estatus legal es una ventaja de dos vías porque por un lado las autoridades “van a saber donde está y quien es y por otro el indocumentado va a poder comprar un vehículo y tenerlo legal. Ya se evitaría el abuso que se comete cuando lo agarran y le quitan el vehículo y después no se atreve a reclamarlo por temor a ser deportado”.

Los cuatro estados que le han dado luz verde a los inmigrantes sin estatus legal para obtener una licencia de conducir ya han recibido grandes beneficios económicos. Massachusetts sería el quinto estado.