SHARE

“Nada es imposible cuando se quiere”

5-cieguitoscantando4

Jenny Rosario y Juan Toribio nacieron ciegos, se casaron, son padres de dos hijos videntes y viven sin mayores obstáculos cantándole a la vida y jugando dominó en torneos con personas videntes a las que, según dicen, les dan “una pela”.

Por MAXIMO TORRES

Una vida de ejemplo. En su modesta casa en el South End en Boston, Jenny Rosario y Juan Toribio a quien le gusta que le llamen ahora “John Tori” se la pasan cantándole a la vida y diciendo que “nada es imposible cuando se quiere, la ceguera nunca fue un impedimento para desarrollarnos”, señalan. Ambos nacieron ciegos, se conocieron hace más de 17 años en Santo Domingo, República Dominicana, cuando por esos azares del destino Jenny emigró a los Estados Unidos.

No obstante la distancia que los separaba, Jenny y Juan no dejaron de comunicarse y tres años después decidieron unir sus vidas. “Era un amor a distancia, pero efectivo”, dice Juan con humor.

“Yo estaba aquí en Boston, estudiaba, trabajaba y viajaba a Santo Domingo cuando tenía vacaciones”, anota Jenny.

Sus dos hijos nacieron en los Estados Unidos, no son invidentes, el mayor de 10 años toca la trompeta y el otro de 5 años el violín grande.

Hace más de 6 años Jenny logró traer a su esposo luego de contraer matrimonio como “Dios manda” por la iglesia.

5-cieguitohablalmundo3

“Le doy gracias a Dios porque nací ciego y porque pude vivir con la ceguera sin que sea un gran obstáculo”, expresa Juan, quien es un amante de la música. “Yo toco con diferentes grupos de bachata, pero me considero un músico de todos los géneros” anota, mientras toca la guitarra, la batería, el trombón. En su casa tiene su propio estudio y así se ganan la vida.

Juan o “John Tori” como gusta que lo llamen cuenta su historia con un gran sentido del humor y cuando le preguntan ¿cuál ha sido tu mayor obstáculo en la vida? responde “cuanto tengo que manejar”.

Muchas personas le dan la mano, lo ayudan. Aida Silva, reconocida activista puertorriqueña y a quien le gusta también cantar, es una de ellas. Su hermana también los apoya.

“Yo naci ciega con glaucoma congenito y siempre tuve a mi mamá como mi mayor soporte. Ahora se ha convertido en nuestro ángel”, expresa Jenny.

Aida Silva los mira con mucho amor y dice “hay que reconocer a héroes anónimos como Ana. Dios envió a su mamá para ayudarlos, yo entré en sus vidas y quiero decir que viéndolos actuar, jugar dominó nada es imposible”.

Aida Silva, presidenta de Boston Warriors Dominó League, los alienta a jugar con videntes y, según dice, “no hay rival para ellos”.

El dominó se juega mucho en los países del Caribe y lo que quiere Aida con su naciente organización es que sea reconocida por el estado y por el gobierno como un deporte. El caso de Juan es un ejemplo, pese a su ceguera jugó dominó desde los 13 años, sus padres jugaban con él.

“En Santo Domingo nosotros jugábamos en torneos que hacían las diferentes organizaciones de ciegos y es un juego como el ajedrez que debe ser reconocido como un deporte”, concluye Juan.

5-cieguitoisconsufamilia1

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.