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Con los lamentables hechos del lunes 15 de abril en Boston, la promulgación del proyecto de reforma migratoria tuvo un breve retraso, pero lo importante es que se dio el primer paso en un largo recorrido que deben transitar los inmigrantes.

Multas de $2,000 dólares y una espera que puede ser de 13 años para lograr la ciudadanía, puede ser el costo para quienes aspiran a una legalización.

No será un proceso instantáneo, pero positivo.  Los estudiantes que aspiraron al “Dream Act” recibirán su permiso de trabajo. Muchos deportados podrán regresar a los Estados Unidos por la vía legal.

Los 8 congresistas de los dos partidos tardaron casi 4 meses estudiando diversas alternativas. Llegaron a un consenso que no será una amnistía, sino el estudio de caso por caso.

Los interesados tendrán que solicitar  este beneficio en un periodo de un año y lo renovarán, luego de seis. Si ciertas condiciones de seguridad y verificación de empleo se cumplen, este grupo accedería a su residencia permanente después de 11 años. Dos años después será posible obtener ciudadanía.

E-Verify (es decir la verificación de los empleadores que contratan inmigrantes)  será obligatorio a nivel nacional y la Secretaria del Departamento de Seguridad Interna (DHS) implementará un nuevo sistema de entrada y salida por aire y en los puertos.

Estarán excluidos quienes  hayan  cometido crímenes graves, tres delitos menores o hayan sido condenados por una ofensa en el exterior y aquellos que han votado ilegalmente.

Para los Dreamers y trabajadores agrícolas, la espera por la tarjeta verde sería de cinco años. Tras esto, los jóvenes podrán obtener su ciudadanía de inmediato. El proyecto de ley no incluye un límite de edad en el Dream Act.

Los indocumentados deberán pagar una multa de 500 dólares para ingresar al sistema. Luego una suma igual después de seis años y finalmente, 1000 dólares cuando apliquen a su residencia permanente. Las multas podrán ser pagadas  en un plazo de 10 años.

Serán eliminadas las visas familiares para hermanos y aumenta cupos para trabajadores altamente calificados, crea una tercera vía para acceder a la residencia permanente basada en un sistema de mérito.