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Por Jeaneth D. Santana

Alcalde de Boston, Marty Walsh.

Boston – ¡Este es mi alcalde! Así lo califiqué vociferando en goce, por primera vez, hace pocos días, al alcalde de Boston, Martin Walsh cuando anunció que “nunca le dará la espalda a los inmigrantes”. Estas palabras me llegaron muy de cerca, algo cambió en mí.

Vivo en Boston hace siete años, y pese a ser ciudadana americana hace dos años y tener una hija bostoniana, aún no tengo ese sentimiento de pertenencia para con Los Estados Unidos, pero él, hizo aflorar algo que estaba muy bien guardado dentro de mí, que ni siquiera yo me había dado cuenta que existía: llámese amor, agradecimiento o costumbre, lo cierto es que, la nueva política de migración impartida desde la Casa Blanca, me duele, me indigna, me lastima mucho, pero ¡cómo no sentir todo este coctel de sensaciones, si Estados Unidos es mi nuevo hogar, es nuestro país!

¡Estados Unidos es y será un país de inmigrantes, Boston es y será una ciudad de inmigrantes! Aquí llegamos y aquí nos quedamos, aquí nos acostumbramos, aquí forjamos nuestro presente y nuestro futuro; aquí formamos a nuestros hijos, aquí somos parte fundamental del crecimiento y la prosperidad económica de este pueblo. Somos inmigrantes que estamos cambiando la cara de América, somos altivos y señoriales, entusiastas y emprendedores, dispuestos desde siempre a ser los protagonistas de nuestro destino. Es una verdad contundente: somos el nuevo rostro de los Estados Unidos.

Gracias señor Alcalde Martin Walsh por hacerme reflexionar y hacer aflorar ese sentimiento de pertenencia, gracias por acompañarnos, por no dejarnos solos, por ser luz y emergernos de la sombra, por sentirlo cerca y por saber que usted está allá como una estrella en la cima, y que nosotros desde acá podemos contar con usted como nuestro baluarte más preciado.

¡Usted es mi Alcalde! ¡Y el mío también! dicen muchos…

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