SHARE

Fernando Espinoza vivió tres años con el miedo a la deportación y al castigo de 10 años por vivir más de un año sin estatus legal.

4-pide perdon y le dan residencia_2

La felicidad no les cabe en el cuerpo. Fernando Espinoza salta en un pie y dice sentirse como pluma que la lleva el viento. “Al fin pude hacerme residente legal”, dice emocionado de la mano de su esposa Jennifer Avendaño, de origen colombiano naturalizada norteamericana, quien lo había pedido hace tres años, pero el miedo a la deportación y al castigo de 10 años por vivir más de un año ilegalmente lo atormentaban. Con las nuevas regulaciones a la ley de inmigración que dio el presidente Obama en noviembre pasado, el abogado Manuel Macías sometió toda la documentación, incluyendo la carta al Departamento de Visas pidiendo el perdón por permanecer en el país sin estatus legal.

“Ahora me siento como pez en el agua, estoy con un peso menos y la gente me ve con la cara más tranquila” expresa Espinoza, quien todavía recuerda como una pesadilla el viaje que hizo desde su país hasta los Estados Unidos cruzando Panamá, Guatemala y México. El viaje le demoró más de un mes.

“Yo salí de Colombia por la pobreza y por la delincuencia y porque quería una vida diferente para mis hijos”, anota. 

En su largo viaje, Espinoza recuerda que “nos metieron en la caleta de un bus que si se incendiaba no encontraban ni rastros de nosotros”.

“Yo creo que si a uno le dicen lo que tiene que pasar aguantando hambre y sed en la frontera no lo haría”. 

Espinoza siente que sus años de vida en los Estados Unidos han sido “muy difíciles” por la falta de documentación legal. “Hubo un tiempo que habían muchas redadas en Boston que ya uno no sabía por donde caminar”, dice.

Pero ya todo eso es cosa del pasado. Su esposa Jennifer lo mira, lo abraza. Ambos se casaron hace más de tres años y por medio del abogado Macías Jennifer sometió la solicitud para pedir a su esposo primero como residente y luego cuando se hizo ciudadana norteamericana. 

Las nuevas regulaciones a la ley de inmigración le permitieron realizar en el país todo el papeleo, incluyendo el perdón, dejando en clara constancia el daño emocional y económico si hubiera tenido que salir con destino a Colombia.

A los cuatro meses le dieron respuesta a su solicitud aprobándole el perdón por estar viviendo ilegalmente en el país.

Ambos tuvieron que viajar a Colombia para la entrevista de Fernando Espinoza en la embajada norteamericana para que le den la visa. “Todo fue muy fácil y pudimos regresar sin problemas, sólo estuvimos tres semanas”, explica. Espinoza no tenía récord criminal.

Lo que dice el abogado Manuel Macías

“Como abogado no tengo el poder de darle residencia a nadie, pero lo que busco es que la gente entienda las leyes de inmigración y los requisitos básicos que tienen que seguir para gestionar una visa como residente legal. El caso de Jennifer Avendaño y Fernando Espinoza es que es uno de los primeros matrimonios que se beneficia de las nuevas regulaciones a la ley de inmigración que dio el presidente Obama. Antes un matrimonio tenía que regresar al país de origen para hacer el papeleo y pedir el perdón por vivir en los Estados Unidos de manera ilegal durante un año lo que lo privaría de regresar por 10 años. Ahora las nuevas regulaciones permiten realizar toda la documentación sin salir del país, incluyendo el perdón.

“El proceso es largo, pero es más la ansiedad de la gente y lo que hacemos es minimizar el tiempo. El caso de los esposos Jennifer y Fernando todo fue muy rápido, viajaron a su país a la entrevista y regresaron a los Estados Unidos ya no por el hueco sino por un vuelo regular de una línea aérea”.

“Antes el perdón se tenía que pedir en el país de origen y era más que probable que te lo negaran”. 

“Las nuevas regulaciones son exclusivamente para familiares inmediatos, es decir de esposo o esposa y de padres a hijos menores. Lo importantes es que hay que hacerse ciudadanos. 

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.