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Por Ronald Dunlap, M.D.
y Milagros Abreu, M.D., M.P.H.

Hace doce años, el Instituto de Medicina, el brazo independiente de salud de la “National Academy of Sciences”, presentó un reporte sobre cuidados médicos acerca de temas étnicos y raciales en las minorías.

El reporte, denominado Trato Desigual (Unequal Treament): Confrontando Desigualdades Raciales y Étnicas en Cuidados de Salud, descubrió amplias diferencias entre las minorías y la población blanca, así como la calidad de atención que reciben. El reporte hizo público un tópico que todavía llama la atención de la comunidad médica, y se ha vuelto más importante al tiempo que nuestra población continúa experimentando cambios demográficos.

Es importante aquí diferenciar lo que significan desigualdades de salud y desigualdades en cuidados de salud.

Desigualdades de salud son las diferencias en la incidencia o prevalencia de enfermedades entre géneros o grupos étnicos y raciales. Por ejemplo, las enfermedades al corazón afectan a hombre y mujeres en diferentes formas, y se sabe que los afroamericanos tienen niveles más altos de presión alta que los blancos. Estos son hechos naturales.

Desigualdades en cuidados de salud representan la diferencia en el cuidado que se brinda para ciertas condiciones. Dos personas, por ejemplo, con la misma enfermedad e igual severidad, recibirían diferentes niveles de atención, aun cuando lo relacionado con seguro, ingresos, edad y condiciones médicas son comparables.

El significado de desigualdades en cuidados es obvio: afectan negativamente la salud de los pacientes. Un paciente de una minoría con alta presión de la sangre, por ejemplo, pero que carece de un cuidado regular lo descubrirá más tarde, cuando las condiciones y las complicaciones secundarias -prevenibles potencialmente- se vuelvan peores. Asimismo, una mujer con cáncer de seno se puede enterar de su enfermedad más tarde cuando el cáncer se haya extendido, haciendo el tratamiento más difícil y empeorando la posibilidad de sobrevivir. Ambos ejemplos significan complicaciones más severas y pobres posibilidades de salud para el paciente, así como más altos costos para el tratamiento.

Superar la brecha de comunicación es un primer paso importante para reducir esas desigualdades.  Algunas veces, los proveedores de salud sujetos a tendencias desconocidas o subconscientes tienen problemas para comunicarse adecuadamente con los pacientes. Los pacientes y los médicos deben estar en el mismo nivel de entendimiento. Esto les permite desarrollar un sentido de confianza entre proveedores y pacientes y permitirá que los pacientes estén más comprometidos con su tratamiento.

Encontrar un nivel de entendimiento incluye eliminar las diferencias culturales entre proveedores y pacientes. La dificultad de un proveedor para entender la cultura del paciente –su dieta, hábitos, valores, costumbres, estilo de vida- puede ser un problema mayor.

Los proveedores tienen la urgencia de atenerse a lo que es llamado “Competencia Cultural”, descrito por la Oficina de Salud para Minorías del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos como uno de los principales ingredientes para cerrar la brecha de desigualdad en los cuidados de salud. “Muy simple” dice la Organización Mundial de la Salud: “Servicios de cuidados de salud que son respetuosos y responsables de la filosofía de la salud, prácticas culturales y lingüísticas para solucionar las necesidades de los diversos pacientes, pueden ayudar a traer positivos resultados para la salud”.

La economía también juega un papel importante. El número de proveedores en una comunidad, por ejemplo, puede ser limitado por las características sociales y económicas de dicha comunidad. Algunos proveedores médicos pueden decidir no practicar en una comunidad porque no es rentable económicamente o porque el sistema de pagos a los proveedores es tan pobre que no es viable mantener allí una práctica médica.

Sin embargo, se ha conseguido progreso. Los hospitales y las prácticas médicas han desarrollado sistemas y protocolos para asegurar que cada persona obtenga los beneficios de los mejores servicios en una condición dada. La tecnología también puede ser de gran utilidad. Las aplicaciones de los teléfonos inteligentes ayudarán a los pacientes a vincularse a planes de tratamiento, y a comprometerse más en su propio cuidado de salud.

Nuestro mensaje para los pacientes es estar muy activos en su cuidado, mejorar sus conocimientos sobre salud, buscar información en los grupos de la comunidad acerca del acceso a cuidados médicos, buscar proveedores que trabajarán para usted, y entender sus diagnósticos y todo aquello que pueda afectar su salud.

Envíe comentarios a PhysicianFocus@mms.org

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