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En agosto, Felix D. Arroyo protestó en la casa estatal por la suspensión de su cargo. Foto: Ciro Valiente

Boston – Un nuevo reporte asevera que Felix D. Arroyo fue víctima de resentimiento y discriminación desde que comenzó su administración como Registrador de Restamentos y Asuntos de Familias de la Corte de Suffolk.

Según la investigación realizada por el juez retirado Anthony Nesi, Arroyo fue irrespetado por los empleados de su oficina por racismo y supuesto desconocimiento de sus labores en la corte.

El informe oficial relata que los trabajadores ignoraban al registrador y se burlaban de su acento puertorriqueño, acciones que condujeron a su suspensión en febrero por presunta negligencia administrativa.

Sin embargo, luego de varios meses de investigación, el exconcejal de boston regresó a su cargo el 2 de octubre.