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Familias y activistas de diferentes ciudades de Massachusetts salen a las calles

Como parte de una semana de protestas en Boston, Plymouth, New Bedford y Burlington, los inmigrantes detenidos en el Centro de Detención de Inmigración en Boston ayunaron durante la cena pidiendo al presidente Obama que suspenda las deportaciones, mientras el Congreso debate la reforma migratoria.

El ayuno fue coordinado por diversas organizaciones pro-inmigraciones con una protesta de solidaridad que contó con la participación de más de un centenar de trabajadores inmigrantes, sindicalistas, miembros de familia y amigos.

A través de las ventanas enrejadas de ese centro detención, varios inmigrantes compartieron mensajes escritos de esperanza y pedían llamar al presidente Obama y al ICE para parar las deportaciones, mientras oían cantos y poemas de apoyo.

“Mientras el Senado vota sobre la reforma migratoria, muchos trabajadores indocumentados se enfrentan a la deportación inminente”, enfatiza Edwin Argueta, de la organización “Trabajos con Justicia”.

Familias como la de Norma Velásquez y Melania Bruno cuyos seres queridos están detenidos y en proceso de deportación, se reunieron para llamar a la directora local de ICE, Dorothy Herrera-Niles, a fin de detener las deportaciones en Nueva Inglaterra.

La conferencia de prensa congregó a unas 90 participantes, entre ellos Norma Velásquez, Jules Joseph, residente permanente legal de Haití que fue detenido durante ocho meses; Vivian Deleon del Movimiento Inmigrante Estudiantil (SIM), cuyo padre fue deportado el año pasado, UNITE HERE Local 26 cuyo presidente es Brian Lang y el Obispo Filipe Teixeira.

La semana de protestas concluyó con un ayuno de conciencia y con una visita a la sede de ICE en Burlington donde familias y activistas de Massachusetts, Vermont, New Hampshire, Rhode Island y Connecticut pidieron parar las deportaciones y ayuda inmediata para permanecer en el país.