SHARE

Este relato puede ser el suyo. Su historia y la mía parecen escritas con sangre, sudor y llanto. Nos parecemos mucho, tanto en el dolor como en la sonrisa triunfadora.

El caso de Alfredo Quiñones Hinojosa no parece el de un inmigrante común. Nacido en cuna humilde de México, mayor de cinco hijos de una familia de agricultores, soñaba con salvar la vida de su madre y hermanos, atacados por inundaciones, incendios y avalanchas. Ya despierto, después de cruzar ilegalmente la frontera, está salvando vidas. Y no es un sueño.

Hoy es el doctor Q, trabajando como neurocirujano en el hospital John Hopkins.

Desde los 5 años de edad trabajó en una estación de gasolina, y después manejó un tractor. Conoció el trabajo duro  para sacarle fruto a la tierra. Fue peón y soldador.

En 1987, con 65 dólares en el bolsillo vino huyéndole a la pobreza y la injusticia social.

Después de estudiar con mucho sacrificio en la Universidad de California en Berkeley, su talento lo trajo a la Escuela de Medicina de Harvard University.

El doctor Quiñones opera unos 250 tumores cerebrales cada año. Utiliza la sala de operaciones como una extensión de su laboratorio.

Dice: “El cáncer cerebral es la enfermedad más devastadora que afecta el órgano más bello de nuestro cuerpo: el cerebro”.

El doctor Henry Brem, director de Neurocirugía del hospital John Hopkins, dijo: “Alfredo es un excelente cirujano y tiene un trato muy humano con los pacientes con tumores en el cerebro.  No sólo se dedica a ofrecer el mejor cuidado posible, sino que también realiza investigaciones avanzadas”.

El médico Quiñones-Hinojosa, hoy con 45 años, “es una persona normal”. Trabaja para  que sus tres hijos, de 14, 11 y 7 años, sean felices. Corre medias maratones solidarias con sus pacientes.

No es un caso de suerte, sino de fe, perseverancia y amor para vencer la escasez.

El sol brilla para todos. Tenemos las  mismas 24 horas diarias. Conectando la mente y el corazón a nuestras manos, fabricaremos la obra que necesita nuestra familia.

¡Arriba, valientes luchadores!

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here