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EFE

Foto: Reuters.

El presidente Donald Trump se mostró hoy pesimista sobre su capacidad para acabar con el programa migratorio DACA en el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito, de mayoría progresista y al que le corresponde decidir ahora sobre el futuro del plan migratorio.

En declaraciones a la prensa en la Casa Blanca, Trump volvió a cargar contra la corte y aseguró que “no hay nada tan malo” como el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito, con sede en San Francisco, y que se ha posicionado en varias ocasiones en contra de sus políticas.

Ese tribunal de apelaciones es el encargado de decidir ahora sobre el futuro del plan DACA, al que Trump quiere poner fin el 5 de marzo y que actualmente permite a 690,000 jóvenes indocumentados, conocidos como “soñadores”, trabajar y residir legalmente en EE.UU. sin miedo a ser deportados.

Trump consideró que “no habrá ninguna sorpresa” en el Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito y añadió: “Nosotros perdemos, perdemos, perdemos y luego peleamos en el Tribunal Supremo”.

“Veremos qué ocurre, esa es mi actitud”, añadió el mandatario.

Trump reaccionó así a la decisión del Tribunal Supremo, que rechazó hoy una petición de su Gobierno para que interviniera en la disputa legal sobre DACA y sentara un precedente a nivel nacional.

Sin un precedente nacional, sigue en vigor la decisión del juez William Alsup, de la corte del distrito norte de California, quien en enero ordenó a Trump que reactivase el programa DACA para todo EE.UU. y siguiera recibiendo solicitudes de renovación hasta que se resuelvan todos los litigios pendientes.

El fallo de ese juez, sobre el que ahora tendrá que posicionarse el Tribunal de Apelaciones del Noveno Distrito, impide a Trump acabar con DACA el próximo 5 de marzo, como tenía previsto.

El pasado septiembre, Trump anunció el fin de DACA, pero dio al Congreso hasta el 5 de marzo para encontrar una solución permanente para los miles de jóvenes indocumentados protegidos por ese programa migratorio, proclamado en 2012 por el anterior presidente, Barack Obama.

La Casa Blanca también mostró su desacuerdo con el Tribunal Supremo e insistió en que DACA es “claramente ilegal”, pues “proporciona en masa permisos de trabajo y un sinnúmero de beneficios del Gobierno a inmigrantes ilegales”, según dijo en un comunicado el portavoz adjunto de la Casa Blanca, Raj Shah.

Consideró, además, que la decisión del juez de California supone una “usurpación” de la autoridad legislativa que recae en el Congreso para cambiar el sistema migratorio.

Tanto la Casa Blanca como el Departamento de Justicia, a través de su portavoz Devin M. O’Malley, aseguraron que seguirán defendiendo en los tribunales su decisión “legal” de acabar con DACA y que llevaran el caso ante los tribunales de apelaciones y, si es necesario, de nuevo ante el Tribunal Supremo.