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Carlos Quintero durante el lanzamiento de su libro “Todos Somos Inmigrantes”.
Carlos Quintero durante el lanzamiento de su libro “Todos Somos Inmigrantes”.

Carlos Quintero ya no estará más con nosotros pero nos queda su legado. Aquí un fragmento de su libro: Todos somos inmigrantes, salgamos de la sombra. ¡Siempre en nuestros pensamientos y nuestro corazón!

 

Multiplica mi tiempo.

A veces creo que no tengo tiempo para cumplir mis obligaciones. Por falta de tiempo dejo de llamar a mis familiares para recordarles EL AMOR QUE LES PROFESO y desearles todas las bondades.

No me rinde el tiempo en el trabajo para producir lo que necesito. Parece que reparto los minutos y segundos en tantas actividades diferentes, que no me queda tiempo para cumplir con lo necesario.

Hay días en los cuales le presto más atención a lo urgente que lo importante.

Muchas veces no comprendo que es lo necesario, lo obligatorio, lo urgente, lo deseado o lo que realmente debo hacer.

Cuando hago un balance, siempre me falta tiempo para algo valioso.Y lo que ahora entiendo es que dejaba el tiempo de Dios para el final, y le dedicaba más horas al mundo que a mi construcción espiritual.

Pasaba largos lapsos pensando en las derrotas y triunfos del ayer y en las fantasías del mañana, que cumpliendo con el reto y las oportunidades de hoy.

Señor: MULTIPLICA MIS DIAS, alarga mis horas, haz rendir cada minuto, ayúdame a apreciar cada segundo que me queda.

NO QUIERO SEGUIR CON DEUDAS DE TIEMPO que nunca podré pagar porque el reloj no se devuelve para recuperar las horas perdidas.

Así como se multiplican tus bendiciones, dame energía para respirar profundamente al compás de casa segundo que me queda.

De todas las deudas, la más importante es la del TIEMPO.

Ese tiempo que debo a los niños.

El tiempo del hogar que no supe administrar, el tiempo de los buenos amigos, el tiempo del libro que comenzamos a leer hace tantos años.

El tiempo de buscar la reconciliación con aquellos a quienes he ofendido.

El tiempo para analizar el TIEMPO PERDIDO.

Señor: gracias por tu tiempo. Gracias, porque es TU propiedad. Es un recurso no renovable. Es algo que no tiene reversa.

Gracias Dios mío, por tanto tiempo, y por la oportunidad de repartirlo apropiadamente.

Por el tiempo que llegará y las multiplicadas bendiciones que derramarás sobre mi camino en CADA SEGUNDO de este incierto recorrido.

Cuando llegue a la última página del libro de mi vida, que los honores y los homenajes sean para ti, el creador de la naturaleza en todos los tiempos.

No será una despedida, sino una transición.

Dame más TIEMPO en la próxima dimensión. Que sea un renacimiento ese TIEMPO que me espera.