
- Se busca reparar y modernizar locomotoras de trenes de cercanías
La junta directiva de la MBTA votó a favor de destinar aproximadamente 253 millones de dólares a la modernización de 40 locomotoras diésel de trenes de cercanías adquiridas y puestas en funcionamiento en la década de 2010.
La MBTA afirma que las reparaciones son un paso normal y necesario para mantener operativa su flota, ya antigua, y garantizar la regularidad del servicio.
En 2010, la MBTA adquirió 20 locomotoras diésel fabricadas por la empresa MotivePower Inc., con sede en Idaho, por unos 115 millones de dólares.
Dos años después, la MBTA compró siete locomotoras más por 38 millones de dólares, y al año siguiente, en un contrato valorado en unos 70 millones de dólares, adquirió otras 13, lo que suma un total de 40.
Según funcionarios de la MBTA, tres empresas han sido preseleccionadas para el próximo contrato de operación del servicio de trenes de cercanías, entre las que figuran una empresa conjunta entre el actual operador ferroviario Keolis y Alstom Transport USA Inc.; Mass Regional Rail, un consorcio formado por Alternate Concepts Inc., TransitAmerica Services Inc. y RATP Developpement S.A.; y un Consorcio de Transdev North America Inc. y Transport UK Holdings Limited.
El contrato actual de Keolis para gestionar, operar y mantener el sistema ferroviario expira el 30 de junio de 2027. “El objetivo de la MBTA es que su próximo socio operativo aproveche estos logros, modernizando el sistema de trenes de cercanías actual para convertirlo en un servicio ferroviario regional modernizado y de alta frecuencia”, según funcionarios de la MBTA.
“El alcance del contrato también incluye la gestión de aparcamientos, así como la implementación y operación del servicio de trenes eléctricos de baterías (BEMU) descarbonizados en la línea Fairmount”. Los licitadores presentarán sus propuestas finales a la MBTA este otoño, con el objetivo de nombrar al “proponente preferido” antes de fin de año, señalan los funcionarios.
Keolis obtuvo el contrato por primera vez en 2014, consiguiendo el contrato de operación más grande en la historia del estado. En aquel momento, los funcionarios estatales indicaron que el precio del contrato ascendería a la impresionante cifra de 2.680 millones de dólares durante ocho años, con la posibilidad de prórrogas, lo que elevaría el precio total a 4.300 millones de dólares.




