
- El presidente Donald Trump sobrevivió a un tercer intento contra su vida el sábado por la noche durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el Washington Hilton Hotel.
El sospechoso, un profesor californiano de 31 años armado con una escopeta, una pistola y un cuchillo, fue reducido en el vestíbulo del hotel Hilton de Washington antes de alcanzar el salón donde cenaban unos 3.000 invitados.
Las autoridades lo identificaron como Cole Tomas Allen, de 31 años, de Torrance, California. Estaba armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos. Las investigaciones preliminares sugieren que es un «actor solitario» con sentimientos anti-Trump que dejó en su frustrado atentado a un policía herido.
Trump evacuado de urgencia
Trump, fue evacuado de urgencia de la Cena de Corresponsales de la Casa Blanca después de que el hombre armado abriera fuego en el vestíbulo del hotel Hilton de Washington, donde se celebraba el evento. Se trata del tercer intento de atentado contra el mandatario en menos de dos años.
Cole Allen, el californiano de 31 años que se había alojado como huésped en el hotel, ha sido detenido y está acusado de usar un arma en la comisión de un delito violento y de agredir a un agente federal. La fiscal del Distrito de Columbia ha anticipado que podrían sumarse más cargos. Allen compareció ante el juez.
Trump salió ileso. Un policía resultó herido por un disparo, aunque el presidente confirmó en una rueda de prensa posterior, aún vestido de esmoquin desde la Casa Blanca, que su vida no corre peligro.
Se escucharon cinco detonaciones
Los cerca de 3.000 asistentes a la cena apenas habían comenzado a comer cuando se escucharon cinco detonaciones secas procedentes del vestíbulo, un piso por encima del salón de baile. Allen se había aproximado armado con una escopeta de caza, una pistola y un cuchillo a un control de seguridad. Los agentes del Servicio Secreto lo redujeron antes de que pudiera acercarse a las puertas del salón. El propio Trump reconoció que inicialmente confundió los disparos con el ruido de unas bandejas cayendo al suelo.
Al escucharse los tiros, los agentes se lanzaron en masa hacia la mesa presidencial para evacuar a Trump, a la primera dama, Melania Trump, y a los miembros del Gabinete presentes, incluido el vicepresidente J.D. Vance. El caos se apoderó de la sala: periodistas vestidos de gala se tiraron al suelo, otros trataron de usar sus teléfonos sin éxito —el salón, situado en un sótano, no tenía cobertura— y algunos invitados abandonaron el hotel de forma precipitada.

Las autoridades no creen que Allen tuviera cómplices. Trump publicó en Truth Social la foto del sospechoso reducido en el suelo, con el torso descubierto, así como un vídeo de las cámaras de seguridad en el que se le ve irrumpir corriendo por el vestíbulo mientras los agentes intercambian disparos con él.
Allen, natural de Torrance, una localidad al sur de Los Ángeles, ejercía como maestro de escuela en programas personalizados para alumnos con rendimiento excepcional.
Lo que dijo Trump del atentado
Tras el atentado contra su vida, el presidente dijo que “odia decir que se siente honrado” de que este tipo de situaciones las vivan las personas que “más hacen”.
“Las personas que causan mayor impacto son aquellas a las que persiguen”, sentenció Trump al referirse a su cargo como presidente y la peligrosidad que conlleva.
“Llevo una vida bastante normal, teniendo en cuenta, ya sabes, que es una vida peligrosa” dijo Trump, señalando que, durante el evento, su “discurso iba a ser el más inapropiado jamás pronunciado”.
Trump sostuvo que el responsable de los hechos es un “asesino en potencia” y agregó que el sitio donde tuvieron lugar los sucesos “no es especialmente seguro”, por lo que instó a la finalización de su salón de fiestas en la Casa Blanca.




