
En medio de criticas y amenazas de boicotear los Mundiales por las voces de su privatizacion, la FIFA canceló la propuesta comercial sobre una empresa filial para evitar rupturas entre sus asociaciones miembros. El proyecto planteaba crear una empresa controlada por el organismo para manejar sus negocios y parte de la operación comercial de sus torneos, con la intención de generar más recursos para sus 211 asociaciones miembros. Gianni Infantino reconoció que la iniciativa provocó divisiones entre las federaciones, las confederaciones y otros sectores del futbol. Tras escuchar las distintas posturas, el presidente de la FIFA determinó que mantener la propuesta ya no ayudaba al objetivo con el que fue presentada.
Todo descartado
FIFA Forward Enterprise queda descartada. Infantino explicó que el proyecto buscaba fortalecer a las asociaciones miembro y aumentar el apoyo destinado a los países con mayores necesidades.
La propuesta solo avanzaría con el respaldo de la mayoría de las federaciones y después de una consulta con las asociaciones miembro, el Consejo de la FIFA, las confederaciones y otros actores relacionados con el futbol. Sin embargo, las reacciones surgidas durante los últimos días cambiaron el rumbo del proceso.
Las divisiones frenaron el proyecto
La propuesta generó preocupaciones y posturas contrarias desde que comenzaron a conocerse sus detalles. La FIFA defendió inicialmente que cada asociación debía estudiar el proyecto y manifestarse dentro del proceso de consulta. El organismo también sostuvo que ninguna confederación podía representar por sí sola la opinión de las 211 federaciones. La nueva declaración de Infantino reconoce que las diferencias alcanzaron un nivel que terminó por afectar el propósito original de FIFA Forward Enterprise.
“Nuestro propósito ha sido siempre —y siempre lo será— unir y mejorar”, afirmó el presidente de la FIFA.
Infantino buscará retomar el diálogo
Infantino adelantó que buscará reunir nuevamente a las partes interesadas durante los próximos días y semanas.
Las conversaciones tendrán como objetivo encontrar otras vías para impulsar el crecimiento del futbol y mantener el apoyo a los países que más dependen de los programas de desarrollo de la FIFA.
Con la retirada de FIFA Forward Enterprise, las actividades comerciales del organismo permanecerán bajo su estructura actual.




