
Como es habitual en las competencias más grandes de ciclismo, las primeras etapas siempre tienden a ser en otra sede mientras la fiesta va tomando las calles de Italia, Francia o España. En este caso, Mónaco y Francia fueron los protagonistas antes de llegar a Andorra y luego, instalarse en suelo español. La segunda etapa de la Vuelta a España cambió totalmente.
De la batalla contra el tiempo, Tadej Pogacar y los demás competidores afrontaron un arduo recorrido de 214 kilómetros entre Mónaco y Manosque, pasando por Niza y otras calles francesas.
Matthew Brennan se quedó con la segunda etapa, el perfil de la segunda fracción contaba no solo con el recorrido más largo en toda la competencia con 214 kilómetros, sino constantes ascensos y bajadas para llegar a la línea de meta.




