
- Cargados de fe y de amor al también llamado Cristo Moreno, los fieles devotos acompañaron la tradicional procesión con el padre Thomas Domurat y el nuevo cónsul general del Perú en Boston, Vladimiro Beteta Vejarano. Esta es una de las más grandes fiestas de religiosidad de la comunidad peruana.
Derramando bendiciones. Entre cánticos y plegarias, la sagrada imagen del Señor de los Milagros salió de la Iglesia Santísimo Redentor de East Boston para su tradicional recorrido procesional por las calles de uno de los distritos más latinos de Boston luego de que el padre Thomas Domurat oficiara una de las misas más concurridas y emotivas pidiendo “más fe y amor a Dios”.
El nuevo cónsul general del Perú en Boston, Vladimiro Beteta Vejarano, que asumió sus funciones en el mes de septiembre, asistió con su familia a una de las más grandes fiestas de religiosidad de la comunidad peruana.
Con una historia de 34 años de recorrido procesional en East Boston, el presidente de la Hermandad del Señor de los Milagros, Julio Alcántara, pidió a los miembros de la comunidad “vivir sin temor” por los frecuentes operativos migratorios. “Vivimos tiempos difíciles, pero Dios está con nosotros”, dijo.
Emotivo homenaje
En una iglesia repleta de fieles y en medio de aplausos, el padre Thomas rindió un emotivo homenaje al Cristo Morado pidiendo a la comunidad “mantener viva nuestra fe” antes de que los miembros de las diferentes cuadrillas de cargadores sacaran la sagrada imagen del templo para el recorrido procesional acompañada de una banda de músicos.
Frente a la Virgen María y en la primera parada de la procesión, María Alcántara, esposa del presidente de la Hermandad, tuvo palabras de homenaje al Cristo Morado.
Para reiniciar el recorrido procesional, el presidente de la Hermandad invitó al cónsul del Perú en Boston y al editor de El Mundo Boston, Máximo Max Torres, a integrar la cuadrilla de cargadores del Señor de los Milagros. Ambos cargaron las sagradas andas con gran recogimiento.
Las cantoras y sahumadoras tuvieron una destacada participación durante toda la procesión de una de las imágenes más veneradas en Perú. Norma Aviles, una inmigrante peruana con 40 años viviendo en Boston, se sentía orgullosa de formar parte del grupo de sahumadoras desde sus inicios de la procesión.
Las niñas Amanda y Valeria se llevaron los aplausos al bailar hermosas marineras durante el homenaje que le ofreció la Primera Cuadrilla de Cargadores. La procesión del Señor de los Milagros siguió por diversas calles para retornar a la Iglesia Santísimo Redentor en medio de aplausos. Félix de los Santos y Maito Luyo, peruanos, y Mauricio Gabriel Forero, colombiano, son de los cargadores más antiguos de la Hermandad. La guardada del también Cristo de Pachacamilla se realizará el 28 de octubre, a las 6:30 de la tarde.





