

- Hogares de ancianos tienen las tasas más bajas de vacunación contra el COVID-19, según un reciente estudio.
- Los últimos datos estatales muestran que solo el 41 por ciento de los empleados han recibido la vacuna de refuerzo.
Más de 4.770 casos de COVID-19 y 700 muertes en hogares de ancianos relacionadas con el COVID-19 podrían haberse evitado en los Estados Unidos si en el verano se hubiera vacunado a los trabajadores, según un nuevo estudio.
El estudio publicado en el New England Journal of Medicine, encontró que en los condados con una alta prevalencia de infecciones, los hogares de ancianos con las tasas más bajas de vacunación del personal tenían más del doble de casos de COVID-19 entre los residentes y casi tres veces más de muertes por COVID-19 en comparación con los hogares de ancianos con las tasas más altas de vacunación del personal.
Las disparidades fueron consistentes a pesar de las diferentes tasas de vacunación entre los residentes.
“El motor de los casos y, en última instancia, de las muertes, es el personal”, dijo David Grabowski, profesor de política de atención médica en la Escuela de Medicina de Harvard y coautor del estudio, que incluyó datos de más de 12,360 hogares de ancianos en todo el país.
«Es importante que el personal esté vacunado porque realmente son los que llevan el virus a los hogares de ancianos», dijo Grabowski quien con sus colegas lanzaron su investigación a mediados de junio, justo cuando Delta estaba a punto de explotar en los Estados Unidos.




