
Por Max Torres
- Massachusetts se sumaría a la lista de otros 25 estados, incluyendo a Washington D.C., de prohibir el uso de teléfonos celulares en las escuelas a partir del próximo año escolar.
Aún no todo está dicho, pero la corriente es cada vez mayor y todo apunta a bajarle la señal a los teléfonos celulares en las escuelas de Massachusetts. La prohibición que partiría de una legislación estatal ha cobrado fuerza en los últimos días con la clara y abierta posición de la presidenta del Senado, Karen Spilka, para impulsar la aprobación del proyecto de ley con el propósito de prohibir los celulares en las escuelas públicas antes del inicio del próximo año escolar. “Nosotros como adultos, debemos tomar medidas para ayudarlos a liberarse del uso del celular”, ha dicho Spilka al Boston Herald. “Usarlo durante el día escolar es una distracción. Los distrae del aprendizaje y de estar presentes en la escuela”.
Sobradas razones hay para lograr la prohibición estatal no obstante la oposición que corre de distintos sectores, incluyendo las empresas de redes sociales que ganan miles de millones de dólares gracias a los jóvenes que usan sus productos.
“La investigación es clara”, apunta el secretario de educación, Patrick Tutwiler, ante el Comité de Educación. “Los teléfonos celulares en las aulas no son solo una distracción. Contribuyen al aumento de la ansiedad, la depresión y la desconexión entre los estudiantes. La preocupación no es abstracta. La escuchamos directamente de padres y cuidadores de los propios estudiantes, de los maestros y directores escolares de todo el estado”.
Tutwiler mantiene su firme apoyo a la legislación (H 666/S335) que exigiría a las escuelas públicas de Massachusetts prohibir a los estudiantes el uso de celulares y otros dispositivos inteligentes durante el día escolar, y también implementaría nuevas y significativas medidas de seguridad en el uso de redes sociales por parte de menores de edad, incluso en sus casas.
Hasta ahora hay una creciente preocupación entre los funcionarios electos que han elevado sus voces en el Comité de Educación para controlar el uso de teléfonos y otros dispositivos electrónicos en las escuelas de educación primaria y secundaria, afirmando que están socavando su educación y agravando los problemas de salud mental. La administración de Healey y la fiscal general, Andrea Campbell, también se han puesto del lado de las restricciones estatales del uso de los celulares en las escuelas.
Las razones que presentó el senador John Velis, de Westfield, también son preocupantes. “Los celulares representan una clara distracción durante las clases. Los estudiantes tienen aproximadamente 180 días al año en la escuela, con mucho material que aprender. Con los mensajes de texto, las llamadas y las notificaciones de redes sociales sonando constantemente, mantener la concentración es mucho más difícil para todos en el aula”.
Es hora de liberar a nuestros estudiantes de lo que “los expertos llaman a las pantallas cocaína electrónica” según dice el senador John Keenan de Quincy, abogando para que se avance cuanto antes con un proyecto de ley que “refleje lo que se debe hacer para proteger a los estudiantes en las aulas y promover una mejor educación”. Como padres de familia debemos cerrar filas para presionar a nuestros legisladores por la aprobación de la ley que prohibiría el uso de los teléfonos celulares en las escuelas.
¡Sigamos cuidándonos! Sin salud mental, no hay salud.
Maximo Torres
Editor, El Mundo Boston
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