Adiós Merlín

Adiós Merlín

Adiós Merlín

Por Max Torres

Aún recuerdo el largo trajinar de una joven inmigrante salvadoreña que quiso hacer historia en su país como la primera mujer vicepresidenta de El Salvador por el Partido Demócrata Cristiano (PDC).  Eran otros tiempos, corría el año 2009 cuando Merlín Peña o Merlín Serrano decidió saltar a la política luego de años de lucha en Boston por la comunidad inmigrante y por sus sueños de hacer de su país un mejor El Salvador. Conocí a Merlín de cerca, era una mujer apasionada, afable y de mucho carácter para defender a su gente durante el gobierno del expresidente Barack Obama, quien a la postre se convertiría en el campeón de las deportaciones. La vi muchas veces metiendo las manos por su gente, por ayudar no solo a salvadoreños sino a originarios de diferentes países de Centro y Sudamérica. Ahora muchas activistas como Eugenia Colindres, Martha Peinado, Lucy Pineda, entre muchas otras, la recuerdan con cariño. “Hoy se nos adelanta una gran líder, quien siempre estuvo de pie, luchando y buscando ayuda para nuestra comunidad”, escribía en sus redes sociales Lucy Pineda, directora de Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA), quien con los videos que sube a diario de los operativos de inmigración ha convertido su página de Facebook en una de las más vistas. Cada video que sube de los arrestos de ICE tiene hasta 100,000 vistas. Merlín envidiaría a su querida amiga, pero a la buena. Porque las dos se enfrascaron en luchar por su comunidad desde los años 90 contra las políticas antinmigrantes. “Confiamos en Dios que nos volveremos a encontrar en el cielo” decía Pineda en su escrito, mostrándole todo su cariño.

Con Merlín compartí muchas veces sus luchas por ayudar a los inmigrantes que por ese entonces comenzaban a poblar Boston, pero sus sueños estaban en su país por lo que decidió incursionar en la política. En el año 2009 quiso marcar historia como la primera vicepresidenta por el Partido Demócrata Cristiano, pero los políticos de esos años le jugaron una mala pasada y regresó de su país desilusionada. En su departamento de Chelsea, descargó todas sus frustraciones. Su vida la entregó al activismo en Boston y regresó a su país como la primera mujer que iba a disputar la vicepresidencia de El Salvador, pero no se le dio por toda la corrupción que por ese entonces envolvía al Pulgarcito de América. En vida Merlyn lo denunció muchas veces. Ahora los tiempos han cambiado, El Salvador vive años de democracia, desarrollo y con seguridad para todos sus habitantes.

“Enlazando Fronteras”, una organización a la que le dio también todo su apoyo, despidió a Merlín con un sentido velatorio en Ruggiero Family Memorial Home en East Boston, antes de llevar sus restos a su amado país, como era su deseo, para darle cristiana sepultura bajo la frase “Merlín siempre luchó por la justicia social y por un mundo mejor”.

Adiós Merlín

A lo largo de los días han sido muchas las personas que han subido a sus redes sociales expresiones de cariño y admiración por una mujer salvadoreña que hizo mucho por su comunidad. Eugenia Colindres, una activista por muchos años de origen guatemalteco, dice en su página de Facebook “siempre la recordaré con cariño, respeto y admiración. Una noticia inesperada, mi más sentido pésame para su familia”.

Martha Peinado, una joven activista salvadoreña, cuenta que Merlín la llevó a involucrarse en la política. “La conocí en una reunión en Washington DC en el 2018. Siempre manteníamos una relación por redes sociales y le llegué a tener tanto aprecio y cariño porque coincidíamos en tantas cosas respecto a nuestro amado país que nos vio nacer El Salvador, me duele tanto su partida”.

Merlín ha dejado mucha historia en Boston, mucha gente la recuerda por todo su trabajo en favor de la comunidad. Ahora su alma está al lado de nuestro Padre Celestial. Descansa en paz querida amiga, en la tierra te vamos a extrañar.

¡Sigamos cuidándonos! Sin salud mental, no hay salud.

Maximo Torres Editor de El Mundo BostonMaximo Torres
Editor, El Mundo Boston
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