
La noche que cambió a Venezuela. Explosiones, sobrevuelos militares y silencio oficial marcaron la madrugada del 3 de enero en Venezuela, tras una operación de Estados Unidos que culminó con la captura del narcoterrorista, Nicolás Maduro, y abrió un nuevo capítulo para el país.
Todo ocurrió de la noche a la mañana con la intervención militar norteamericana de “alta cirugía” en diferentes localidades del país, como Caracas, La Guaira y Aragua, que dieron como resultado la histórica caída de Maduro, su captura y posterior traslado a Nueva York, junto con su esposa, en un buque militar a través del Caribe.

La quietud de la madrugada se rompió cuando se escucharon las primeras explosiones en Caracas dando inicio a la “Operación Resolución Absoluta”, el despliegue militar ordenado por el presidente Trump, que terminó con la captura del mandatario venezolano y su esposa, Cilia Flores.
La confirmación de Trump
A las 4:36 de la madrugada, Trump confirmó oficialmente la captura de Maduro y Cilia Flores en una operación militar “precisa y sin bajas estadounidenses”. La acción fue ejecutada por la Delta Force, unidad de élite del ejército estadounidense, que irrumpió en el complejo presidencial donde ambos dormían.
Los ataques destruyeron instalaciones militares clave y centros de comunicación del régimen. Según reportes, la seguridad cubana de Maduro —responsable de su protección personal— fue neutralizada en cuestión de minutos, dejando sin respuesta a la red de inteligencia del chavismo.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos por narcotráfico y narco-terrorismo contra Maduro, su esposa y altos mandos del régimen. Washington confirmó que serían juzgados en una corte federal de Nueva York.
De Caracas a Guantánamo, y luego a Nueva York
Fuentes militares indicaron que Maduro fue trasladado inicialmente a la base naval de Guantánamo, donde permaneció bajo custodia temporal antes de ser llevado a Nueva York en un vuelo militar estadounidense.

Imágenes difundidas por agencias estadounidenses mostraron a Nicolás Maduro esposado, escoltado por agentes de la DEA, al ingresar a una instalación federal en Manhattan.
El fin del dictador narcoterrorista
La captura de Maduro marca el cierre de más de dos décadas de chavismo en Venezuela y reconfigura por completo el mapa político latinoamericano. Mientras la oposición celebra el fin del régimen, el mundo observa el inicio de una nueva etapa que podría tener repercusiones inmediatas en Cuba y Nicaragua.
Lo que dijo Trump en una conferencia
El presidente Trump calificó como “impecable” la operación en Caracas, confirmó la captura de Maduro y dijo que Estados Unidos liderará una transición en Venezuela.
“Estamos preparados para una segunda ola de ataques si hace falta” dijo Trump en clara alusión a Diosdado Cabello y Delcy Rodríguez, que secundaban a Maduro en el régimen, subrayando que el asalto en el que atrapó al líder chavista es algo «nunca visto desde la Segunda Guerra Mundial». Cuestionó al chavismo por las confiscaciones a empresas petroleras estadounidenses.
Trump dio detalles de la captura del dictador venezolano tras un ataque a “gran escala» contra Caracas y otras regiones del país, asegurando que “vamos a estar en Venezuela hasta que se pueda hacer una transición ordenada. Queremos paz, justicia para la gente de Venezuela», dijo Trump.
«No podemos arriesgarnos a que lo haga alguien que no tenga en cuenta el bien de la gente. Vamos a quedarnos hasta que se haga una transición ordenada. Vamos a controlarlo con un grupo, vamos a hacer un control apropiado. Las compañías petroleras van a proveer dinero», expresó Trump.
«No tenemos miedo a que haya militares en el terreno. No lo haremos en vano. Esto podría haber salido mal. Se va a dirigir el país de manera correcta y justa. Se hará mucho dinero y llegará a la gente. Vamos a cuidar a la gente», destacó.
Venezolanos en Boston celebran caída de Maduro
Con reacciones públicas en diferentes escenarios, con vigilias para orar por la paz y por la libertad de su país, grupos de venezolanos en Boston y en diferentes ciudades de Massachusetts salieron a celebrar el fin de la dictadura narcoterrorista de Nicolás Maduro. Las expresiones fueron de las más diversas.
“Momento histórico”
Carlina Velásquez Anzoátegui: “Este es un momento histórico y de mucha alegría, estoy feliz de que el narco dictador haya sido capturado y lo que puedo decir es que es tiempo de agradecer a la administración de Donald Trump por el esfuerzo que han hecho de liberar a Venezuela y confiar en el proceso. Espero que haya una transición y saquen por completo al chavismo”.
“Justicia divina”
Luzmar Centeno: “Todos esperábamos este momento de justicia divina y en todas partes hay un ambiente de euforia, de lágrimas por sentirnos libres después de 20 años de chavismo. Desde Boston, agradezco a mis amigos que me compartieron su felicidad de este gran paso que expresa el mismo sentimiento y el deseo de todos de poder regresar, abrazar a los nuestros y participar en la reconstrucción del país. La celebración no fue solo venezolana, ciudadanos de República Dominicana, Cuba, Nicaragua, Argentina, Perú, Ecuador y Puerto Rico también se unieron en solidaridad con cada venezolano que conocen”.
“Celebrando sueños”
Moisés Arteaga: “Estamos celebrando con muchos sueños y esperanzas, pero con algo de nerviosismo por los impactos típicos de una operación militar impecable. En mi país hay preocupación por los colectivos delincuentes armados por el chavismo y por posible escasez de alimentos, pero la intervención ha sido realizada por el ejército mejor preparado del mundo y eso nos tranquiliza. En las próximas semanas o meses veremos la transición a un gobierno democrático”.
“Venezuela libre”
Ana María Páez: “Fue una operación impecable para ayudar al pueblo venezolano a restaurar su libertad, su democracia, tendremos una Venezuela libre que merecemos, con un gobierno que una a nuestra patria y con un compromiso por la reconstrucción. Gracias señor presidente Trump, por devolvernos a nuestra patria libre . Estamos felices del regalo de Dios”.
“Sembró dolor y separación”
Angélica Centeno: “Como venezolana en la diáspora, hablo desde el alma y la fe. En Massachusetts, nuestra comunidad ha permanecido unida en oración, sosteniéndose unos a otros cuando la distancia y la nostalgia pesaban más que nunca. Hoy siento que Dios comienza a responder las oraciones de un pueblo que nunca perdió la esperanza. Es el fin de un ciclo dictatorial que por años sembró dolor y separación”.
La voz de una periodista venezolana en Boston
Katiuska Valiente es una periodista venezolana que está siempre en las redes sociales sacando la cara por su país, es además empresaria con residencia en Boston y tiene dos negocios. VP Full Services y PeKa Restaurant. Katiuska nos hizo llegar su voz para que resuene en todas partes.
“Venezuela está viviendo un momento histórico, complejo y profundamente emocional. Tras los eventos recientes, sentimos que el país entró en una nueva etapa donde, más allá de las posturas políticas, lo que realmente está en juego es la esperanza, la democracia y la posibilidad de volver a soñar con un país en libertad. Hoy Venezuela respira incertidumbre, pero también un anhelo enorme de cambio, un cambio que sin duda alguna necesitábamos, necesitamos justicia y estabilidad.
Como venezolana en el exterior, lo vivo con una mezcla de alegría, nostalgia, dolor y esperanza. Somos millones los que tuvimos que irnos para proteger a nuestras familias y buscar oportunidades. Ver a nuestro país en este punto nos remueve heridas muy profundas, pero también nos conecta con la ilusión de que algún día podremos reencontrarnos sin miedo, sin persecución y sin divisiones. Nos recuerda los resilientes que somos después de 26 años de dictadura.
Necesitamos un país libre y yo le diría a la comunidad internacional que Venezuela necesita acompañamiento real, humano y coherente. No se trata solo de política, sino de vidas, familias y un país entero que ha sufrido demasiados años. Y a los venezolanos dentro y fuera del país, les diría que no perdamos la fe ni la calma. La unidad, el respeto y la paz deben ser el camino. Venezuela merece libertad, pero también merece sanar.
Espero que en las próximas semanas prevalezca la institucionalidad, la verdad y la protección de los derechos humanos. Sueño con un proceso que permita reconstruir el país, reencontrar a las familias y darle a los venezolanos, dentro y fuera, la oportunidad de volver a empezar”.
El mundo reacciona
El presidente argentino, Javier Milei, salió a felicitar al gobierno del presidente Trump por la caída del dictador venezolano Nicolás Maduro. La operación de Estados Unidos “significa la caída del régimen de un dictador que venía trampeando las elecciones (…). Y eso no solo es bueno para Venezuela sino que es bueno para la región”.
El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, escribió en X: “A todos los criminales narco chavistas les llega su hora. Su estructura terminará de caer en todo el continente”.
Además del presidente Milei que calificó el suceso como una victoria de la libertad, Israel elogió la operación describiendo a Washington como el líder del «mundo libre».
Los aliados del narcoterrorista de Maduro, Rusia, China e Irán condenaron el ataque militar, calificándolo como un acto de agresión armada y una violación manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas.
Los gobiernos izquierdista de México, Brasil y Colombia también expresaron su profunda preocupación por la escalada bélica. En contraste, líderes de la oposición venezolana han visto en este hecho una oportunidad para la reconstrucción democrática del país bajo una nueva gestión.
La cárcel de Brooklyn alberga a Maduro
El expresidente Nicolás Maduro pasará ahora sus días entre rejas, en una instalación tan problemática que algunos jueces se han negado a enviar personas allí, incluso cuando ha alojado a famosos reclusos como R. Kelly y Sean “Diddy” Combs.
Inaugurado a principios de la década de 1990, el Centro de Detención Metropolitano, o MDC Brooklyn, actualmente alberga a unos 1.300 reclusos.
Es el lugar habitual para las personas que esperan juicio en los tribunales federales de Manhattan y Brooklyn, albergando presuntos gánsteres y traficantes de drogas junto a algunas personas acusadas de delitos de cuello blanco. Maduro tendrá que responder a la justicia por delitos de narcoterrorismo.
Una multitud de expatriados venezolanos, muchos envueltos en banderas, se reunió en las aceras fuera de la cárcel para celebrar la captura de Maduro. La multitud vitoreó cuando llegó al lugar la caravana policial que se creía transportaba al líder depuesto y a su esposa.
Maduro no es el primer presidente de un país en ser encarcelado allí.
Juan Orlando Hernández, el expresidente de Honduras, fue encarcelado en el MDC Brooklyn mientras estaba en juicio por traficar cientos de toneladas de cocaína a Estados Unidos. Condenado y sentenciado a 45 años de prisión, Hernández fue indultado y liberado por el presidente Donald Trump en diciembre.
Los detenidos actuales incluyen al cofundador del cartel de drogas de Sinaloa Ismael “El Mayo” Zambada García, y a Luigi Mangione, acusado de matar al CEO de UnitedHealthcare. Entre los reclusos anteriores se encuentran el magnate de las criptomonedas Sam Bankman-Fried y Ghislaine Maxwell, la amiga íntima de Jeffrey Epstein.
Ubicada junto a un centro comercial en un área industrial frente al mar y a la vista de la Estatua de la Libertad, la cárcel ha sido descrita, en su peor momento, como un “infierno en la tierra” y una “tragedia continua”.
Los detenidos y sus abogados se han quejado durante mucho tiempo de la violencia desenfrenada. Dos prisioneros fueron asesinados por otros reclusos en 2024, y los trabajadores de la cárcel han sido acusados de aceptar sobornos o proporcionar contrabando.
Reflexiones en voz alta
Hay mucha euforia en las calles por el pueblo venezolano, pero lo que asalta a mucha gente son las dudas, los cuestionamientos.
¿Por qué el poder real todavía lo tiene el chavismo armado y no la oposición civil?
Porque en transiciones duras se negocia con quien puede apagar o prender el incendio, no con quien tiene razón moral.
¿Por qué Delcy Rodríguez que estuvo con Maduro?
Porque Delcy representa tres cosas que EE. UU. necesita ahora mismo:
1. Continuidad administrativa
Ministerios, PDVSA, bancos, puertos.
Sin eso, el país se paraliza en días.
2. Canal directo con el poder duro
Militares, inteligencia, colectivos.
Ella no manda, pero coordina.
3. Capacidad de entregar algo
Información, desmovilización, firmas, órdenes. No es simpatía. Es utilidad.
¿Por qué María Corina Machado NO?
Aquí duele, pero es verdad:
- María Corina no controla armas
- No controla territorio
- No controla logística
- No puede garantizar que mañana no haya violencia.
Y en una fase de choque, eso pesa más que:
- legitimidad,
- votos,
- apoyo popular.
Además (y esto es clave): Para el chavismo duro, ella es una amenaza existencial. Meterla ahora bloquea cualquier negociación inmediata.
¿Y Edmundo González?
Edmundo es:
- un símbolo electoral,
- una figura de consenso civil,
- pero no es operador de poder.
- Sirve para después, no para apagar el incendio.
Las transiciones siempre pasan por 3 fases:
FASE 1 – Control del caos
Se negocia con:
- los que tienen armas,
- los que pueden desatar violencia,
- os que saben dónde están las minas.
Aquí entra Delcy. No por gusto.
FASE 2 – Reacomodo del poder
Se empiezan a meter:
- civiles,
- técnicos,
- actores “aceptables”.
Aquí podrían entrar Edmundo y otros.
FASE 3 – Legitimación
Ahí sí:
- elecciones,
- María Corina,
- narrativa democrática.
Pero esto es al final, no al principio. El error emocional del venezolano es creer que: «Si cayó Maduro, ahora mandan los buenos”.
Primero mandan los que pueden evitar que el país se queme. Después, los que pueden gobernar. Y al final, los que pueden representar.
Esto NO significa que María Corina esté “fuera”
Significa:
- no es la carta para esta jugada
- es la carta para la siguiente
Meterla ahora sería como poner elecciones en medio de un incendio forestal
Si la transición avanza:
- María Corina no será la negociadora
- pero sí será la legitimadora
- y posiblemente la figura que capitalice políticamente después.
Si la sacan del juego por completo, ahí sí hay alarma real. Hoy se habla con Delcy, mañana se hablará con civiles, pasado mañana con el país, la historia nunca empieza donde uno quiere.












