
El Chelsea es campeón del Mundial de Clubes que se jugó en diferentes escenarios de los Estados Unidos previo al Mundial de Fútbol 2026.La final era esperada como la fiesta de coronación del mejor equipo del año, de ese Paris Saint-Germain que conquistó la UEFA Champions League humillando al Internazionale y habiendo encajado solo un gol en todo el torneo se presentaba en el partido definitivo tras destrozar al Real Madrid… Pero apareció Cole Palmer («me gustan las finales») y todo saltó por los aires. 3-0 sin discusión. Una goleada totalmente inesperada pero merecida a la vista del desempeño del Chelsea de Enzo Maresca, cuya segunda mitad de temporada ha sido excelente y su crecimiento en los dos últimos meses, habiendo conquistado la UEFA Conference League, indiscutible. Un campeón sin discusión. Y con grandeza.
Un estadio de lujo con el presidente Trump en las tribunas
Fue una final de lujo, en un estadio casi a reventar y con todos los honores al presidente Trump que estuvo con su esposa al lado del presidente de la FIFA, Gianni Infantino. El triunfo del Chelsea de Palmer, el mejor jugador de la final que anotó dos goles de película y que a la postre le dieron la victoria al campeón por aplastamiento. El Chelsea se coló en la esperada fiesta de coronación de un PSG que pagó caro sus errores en la primera mitad y fue aplastado por un Cole Palmer sobresaliente. El presidente Trump y Gianni Infantino entregaron los trofeos de campeón a los jugadores de Chelsea.






