
- En plenos festejos por el 4 de julio, presidente firmó nuevo paquete de exenciones fiscales y recortes de gasto público, tras lograr un respaldo casi total por parte de los republicanos en el Congreso
Aunque el camino estuvo lleno de tensiones internas y negociaciones cerradas, el presidente Donald Trump logró concretar una de sus prioridades económicas justo a tiempo para proyectar fuerza durante los festejos patrios. La aprobación del megaproyecto fiscal fue calificada como una victoria divisiva, que marca un punto de quiebre en el rumbo económico del país.
Trump ha defendido el paquete como un mecanismo para impulsar la economía, recortar burocracia y beneficiar a los contribuyentes, mientras que sectores críticos lo acusan de favorecer desproporcionadamente a los ricos y a las grandes empresas.
Flanqueado por legisladores republicanos y miembros de su gabinete, Trump firmó la ley de varios billones de dólares sobre un escritorio en el camino de entrada a la Casa Blanca, y luego golpeó el mazo que el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, le regaló y que se usó en ese recinto durante la aprobación final del proyecto de ley luego de que su persuasión lograra un respaldo casi unánime de los republicanos en el Congreso para la prioridad de política interna que podría consolidar el legado de su segundo mandato.
Celebra victoria legislativa histórica
Trump logró su objetivo de celebrar una victoria legislativa histórica —y divisiva— a tiempo para el cumpleaños de la nación, que también era el plazo que él se impuso para que el Congreso enviara el proyecto de ley a su escritorio. Aviones de combate y bombarderos furtivos surcaron el cielo sobre el picnic en la Casa Blanca.
“Estados Unidos está ganando, ganando, ganando como nunca antes”, dijo Trump, y se refirió a los bombardeos del mes pasado contra el programa nuclear de Irán, una ofensiva conmemorada por los sobrevuelos de las aeronaves, según dijo. “Promesas hechas, promesas cumplidas y las hemos cumplido”.
Trump habló durante unos relativamente breves 22 minutos antes de firmar el proyecto de ley, pero era evidente que se sentía muy animado, ya que la aprobación de la legislación coronó una reciente racha de victorias para su gobierno. Eso incluyó la campaña contra Irán y una serie de fallos de la Corte Suprema federal por los que él había luchado.
Aumentos masivos para controlar la inmigración
La ley extiende los recortes fiscales por varios billones de dólares implementados por Trump en 2017, y recorta el Medicaid y los cupones de alimentos en 1,2 billones de dólares. Proporciona un aumento masivo en las medidas para controlar la inmigración.
Trump había impulsado la aprobación de su megaproyecto fiscal al advertir que necesita fondos para contratar alrededor de 13.000 agentes, lograr su promesa de deportaciones masivas y continuar con la construcción del muro en la frontera con México.
Después del anochecer, se escucharon cánticos de “Estados Unidos, Estados Unidos” desde la multitud en el picnic en el Jardín Sur de la Casa Blanca cuando Trump y la primera dama Melania aparecieron en el Balcón Truman para ver los fuegos artificiales. Bailaron al ritmo de la canción “Y.M.C.A.” y se despidieron de los asistentes antes de partir hacia su casa en Nueva Jersey.
Los demócratas critican al presidente Trump
La legislación presupuestaria es la victoria más destacada del presidente hasta ahora. Incluye promesas clave de campaña, tales como que no haya gravámenes sobre las propinas ni sobre los ingresos proporcionados por el Seguro Social. Trump, quien dedicó una cantidad inusual de tiempo a agradecer a legisladores republicanos concretos que impulsaron la medida en el Congreso, expresó que “nuestro país va a ser un cohete, económicamente”, debido a la nueva ley.
Los críticos arremetieron contra el paquete, considerándolo un regalo a los ricos que privará a millones de personas de bajos ingresos de su seguro de salud, asistencia alimentaria y estabilidad financiera. Ningún demócrata votó a favor del proyecto de ley.
La nueva ley equivale a un repudio de los programas de los dos últimos presidentes demócratas, Barack Obama y Joe Biden, al revertir la expansión del Medicaid de Obama bajo su emblemática Ley de Cuidado de Salud Asequible y los créditos fiscales de Biden para la energía renovable.
El presidente del Comité Nacional Demócrata, Ken Martin, dijo que el proyecto de ley es “devastador”. En un comunicado, señaló que la firma de Trump en la legislación “selló el destino del Partido Republicano, consolidándolos como el partido de los multimillonarios y los intereses especiales, no de las familias trabajadoras”.





