Gracias a Dios, a mi familia, a toda mi comunidad

Por Max Torres

No hace mucho estuve en las alturas, en un pueblo de la serranía del Perú ubicado a 3,200 metros sobre el nivel del mar, casi tocando el cielo, por un acto de fe y de agradecimiento a la Virgen del Rosario en una festividad religiosa que se celebra todos los años. El Día de Acción de Gracias o Thanksgiving que se celebra el último jueves de noviembre es una tradición estadounidense que los latinos estamos aprendiendo a valorar porque simboliza la unión, la gratitud y el amor. Dar gracias es un Don Divino y en esta fiesta de Thanksgiving debemos elevar todo nuestro agradecimiento a Dios, a la Virgen María y a toda nuestra comunidad, comenzando con nuestras familias.

El Día de Acción de Gracias es una de las celebraciones más importantes para los estadounidenses y nosotros como inmigrantes aprendemos cada año la grandeza de esta festividad que es dar gracias por todo lo que hemos recibido a lo largo del año. A lo mejor puede ser algo significativo o a lo mejor algo insignificante, no importa, lo grandioso es saber dar gracias a Dios.

La fiesta de Thanksgiving se celebra desde 1941 el cuarto jueves del mes de noviembre, por decreto del presidente Franklin Roosevelt. Antes de eso, en 1863, Abraham Lincoln fue quien decretó la fecha como feriado nacional, pero los orígenes de esta celebración se remontan a 1621, cuando un grupo de colonos que partió en barco desde Inglaterra tuvo un accidentado viaje que los obligó a anclar en un puerto en Massachusetts, antiguamente Plymouth.

Según cuenta la historia, los colonos pasaron un invierno cargado de penurias, hambruna y enfermedades, pero para su suerte contaron con el apoyo y auxilio de los indígenas Wampanoag, quienes les enseñaron técnicas de cultivo de maíz, caza y pesca. En agradecimiento, durante el otoño siguiente los colonos ofrecieron un gran banquete por la buena cosecha y lo compartieron con los indígenas, que también llevaron algunos alimentos y bebidas.

Así es como nace esta festividad que se ha convertido en una de las mayores celebraciones en los Estados Unidos y en la que por tradición, familiares y amigos se reúnen y disfrutan de una cena especial teniendo el pavo como plato de fondo.

Desde que emigré a los Estados Unidos por los años 90 aprendí a valorar y compartir esta fiesta de Thanksgiving que no se celebra en nuestros países de América Latina, es algo que nos llega al corazón porque nos hace mostrarnos agradecidos por todas las bendiciones. A lo largo de mi vida personal, familiar y profesional como periodista creo haber sentido la mano de Dios en muchos proyectos de mi vida. He viajado por muchos países del mundo cristalizando sueños y agradeciendo a Dios por todo lo que me da y que lo comparto con mi familia. No hace mucho estuve con mi esposa en un pueblo del Perú llamado Tauca o la España chica en el departamento de Ancash, para unirme a familias que viajan en un acto de fe y de agradecimiento a la Virgen del Rosario en una festividad anual que le tocó organizar este año a nuestra prima Clorinda Rivera que vive en Miami y a la que se unieron su hermana Emiliana y su esposo, el exalcalde del pueblo Homero Lozano y mi comadre Jesús. Gracias por permitirnos compartir esta gran festividad.

Nos toca decir gracias por todo lo que recibimos y como inmigrantes nos debemos mostrar agradecidos y unidos al dolor de familias que están viviendo tiempos difíciles con la política migratoria. Dios sabrá ayudarnos para disfrutar de todas sus bendiciones. Hay que seguir adelante y en esta celebración de Thanksgiving demos gracias por la salud y por la oportunidad de estar en familia.

Gracias por este Día de Acción de Gracias y por los que vienen. Seamos siempre agradecidos, dejemos el egoísmo de lado, la soberbia, el rencor y el odio porque la vida pasa muy rápido y tiene giros inesperados. Vivamos en un ambiente de gratitud y amor porque esta fecha es de unión, perdón y agradecimiento. Gracias por todo tu amor.

¡Sigamos cuidándonos! Sin salud mental, no hay salud.

Maximo Torres Editor de El Mundo BostonMaximo Torres
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