
Por Christian Hinojosa
- En medio de la desesperación y el llanto llegan a Boston familiares de joven colombiano que sufrió accidente y está en coma.
- El Mundo Boston en exclusiva entrevistó a la hermana de Juan Sabastián Gómez Restrepo a su llegada al aeropuerto con su angustiada madre. La embajada de Estados Unidos en Bogotá les concedió las visas.
Verónica Gómez Restrepo y su señora madre llegaron a Boston con visas humanitarias para estar al lado de Juan Sebastián Gómez Restrepo, el joven colombiano que permanece en coma tras sufrir un accidente mientras se desplazaba en scooter por una calle de Chelsea. Desde que ocurrió el accidente el 16 de septiembre, Gómez está hospitalizado en el Mass General Hospital. “Lo que les pido es que no dejen de orar por mi hermano”, dice a manera de súplica la atribulada hermana. Las circunstancias del accidente siguen sin estar claras para la familia. “Todo ha sido muy difícil para nosotros, pero gracias a Dios nos dieron la visa”. Verónica decidió viajar primero con su madre para después hacerlo su padre. “Lo que queríamos es estar al lado de Sebastián y lo logramos”, expresa con satisfacción.
En conversación con El Mundo Boston, Verónica relató el impacto del reencuentro, agradeció la solidaridad que ha recibido de la comunidad y describió la incertidumbre de afrontar una emergencia lejos de Colombia. Su testimonio reúne el dolor de una hermana, la esperanza de una familia y las necesidades concretas que acompañan una hospitalización de duración incierta.
¿Qué significó para tu familia conseguir las visas humanitarias?
Estoy infinitamente agradecida con la atención que nos brindaron en Bogotá. A mí ya me la habían negado dos veces. Había dicho que no la volvería a pedir, pero en esta situación decía: hasta que no llegue allá, no voy a parar. Hubo comentarios negativos, pero todo se dio. Gracias a Dios, nos dieron la visa humanitaria a los tres.
¿Cómo fueron las primeras horas en Boston?
Nos recibieron personas que han estado muy pendientes del proceso. Desayunamos y nos vinimos para la clínica. Estuvimos con él hasta casi las nueve de la noche. Mi mamá no se quería ir, pero la enfermera le dijo que necesitaban fuerte a la mamá para cuidarlo todos los días.
¿Qué sentiste al verlo?
Pensé que mi mamá iba a quebrantarse, pero la vi tranquila. Lo abrazó y le dijo: hijo, estoy contigo, acá está mamá. Fui yo la que más me quebranté. Durante diez u once años atendí pacientes y lo hacía con todo mi amor. Ahora estar del otro lado, como familia, es demasiado duro. Sabemos que este proceso requiere mucho tiempo.
¿Qué sabes de las circunstancias del accidente?
Realmente no sabemos cómo fue. Según el reporte, una chica lo vio inconsciente, pero respirando, y llamó a la policía. Lo auxiliaron y lo llevaron a la clínica. Él estaba en el scooter.

¿Qué información oficial tienen sobre su salud por parte del hospital?
Entró con fractura, hemorragia y edema, todo a nivel cerebral. Según lo que me dicen los médicos, se ha estabilizado. Estamos esperando el resultado de la resonancia y hablar con los especialistas, porque nos inquieta que no ha despertado. Está intubado. Sé que la situación actual no es buena. Queremos reunirnos con los médicos que lo están viendo para conocer todo.
¿Qué mensaje quieres enviar a la comunidad latinoamericana de Boston?
Toda mi vida voy a estar agradecida con la comunidad de Boston. Me sorprende la calidad humana de esta ciudad, las personas que nos han ayudado sin conocernos. Les pido que no dejen de orar por Sebastián. Y si conocen a alguien que pueda rentarnos una habitación económica cerca del hospital, sería una ayuda inmensa para mis papás.




