
- Cerró calles, escuelas, negocios, dejó sin electricidad a miles de residentes y hasta dejó varado un avión que transportaba inmigrantes indocumentados.
- Boston, Lynn, Lawrence, Salem, Worcester y otras ciudades de Massachusetts y de Nueva Inglaterra se enfrentan a la ardua tarea de limpiar todo el desastre que dejó la tormenta.
De nuevo y acomodarse. Viene más nieve, pero ya no de las dimensiones que sepultaron el sur de Nueva Inglaterra. Esta será otra semana de lluvia y nieve, según los pronósticos. Boston y la región se enfrentan ahora a la ardua tarea de limpiar todo el desastre que dejo la monstruosa tormenta.
Este nuevo temporal que azotó la región cerró calles, escuelas, negocios, dejó sin electricidad a miles de residentes y hasta dejó varado un avión que transportaba detenidos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en Portsmouth, New Hampshire. El avión se vio obligado a aterrizar en medio de una alerta de ventisca.
Las autoridades y los residentes de Boston, Lynn, Lawrence, Worcester otras ciudades de Massachusetts y de Nueva Inglaterra realizan ahora titánicos esfuerzos de limpieza, apenas unas semanas después de que la última gran tormenta cubriera calles, paradas de autobús y aceras.
Ante esta histórica tormenta de nieve, la gobernadora Maura Healey anunció que ha solicitado equipos a los estados vecinos, como Vermont, New Hampshire y Nueva York, para «poder limpiar todo y reanudar las actividades».
«Lo que piden las comunidades es ayuda para limpiar la nieve», dijo Healey.




