ICE se metió hasta la cocina por una llamada anónima

ICE agents

Por Max Torres

  • Pero no arrestó ni pidió documentos a nadie en El Jardín Restaurant de East Boston.

Lo que pasó en El Jardín Restaurant de East Boston nos abre muchas interrogantes. ¿Por qué ICE llegó en tropel hasta ese negocio latino por una supuesta llamada anónima? ¿Qué buscaban sus agentes? Si bien no detuvieron ni pidieron documentos a nadie, la preocupación, el caos era evidente. Los agentes esperaron la llegada del dueño del restaurante, Walter Castañeda, que estaba en casa con su familia celebrando su cumpleaños, para interrogarlo. «Por momentos fueron intimidantes, pero respetuosos», dijo Castañeda a «La Hora del Café» de El Mundo Boston que se transmite por las redes sociales. ¿Qué buscaban? Habían recibido una supuesta llamada anónima de que tenía trabajando a inmigrantes indocumentados y le pidieron entregar una lista de sus trabajadores con su Social Security. Castañeda se puso en sus trece y les dijo que sin una orden judicial y la presencia de su abogado no tenía porque  darles ninguna información. «Conozco mis derechos y lo que quiero es proteger mi negocio y a mis trabajadores». Sánchez les habló con el imperio de la ley, de la razón y defendió la privacidad de sus trabajadores.

Ahora la pregunta del millón es ¿quién llamó para hacer ese tipo de denuncias que buscaba, sin duda alguna, perjudicar a Castañeda y a su negocio? En verdad, nadie lo sabe. O a lo mejor podría tratarse de una treta de ICE para meter las narices en un negocio latino. Según la versión de los trabajadores, los agentes se metieron hasta la cocina pese a que no tenían ninguna autorización para hacerlo, según le dijo su abogado.

Lo cierto es que ICE no se metió con los trabajadores ni con sus clientes que a esa hora del almuerzo estaba lleno de comensales. A nadie molestaron ni pidieron documentos, pero su sola presencia en una calle de un distrito como East Boston con una gran población latina generó aún más incertidumbre. Hubo tensión, los trabajadores estaban asustados, pero según la versión, los agentes sólo sometieron a preguntas a Castañeda. Estuvieron por un largo rato hasta que se retiraron. El dueño del restaurante les pidió amablemente que se vayan para no seguir generando el caos.

A poco más del primer mes de su mandato, Trump ha intensificado su política migratoria y ha priorizado la deportación de delincuentes y miembros de bandas organizadas, comenzando con “los peores», pero ICE está llegando a sitios equivocados como El Jardín Restaurant de East Boston de donde se fue con las manos vacías, me decía Lucy Pineda, directora ejecutiva de Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA).

La prioridad de ICE por ahora es detener a inmigrantes irregulares acusados o condenados por delitos como robo, agresión a oficiales y por manejar en estado de ebriedad con consecuencias graves, además de pandilleros y criminales como los del Tren de Aragua. Ninguno de esos delincuentes estaba en El Jardín.

Castañeda recuerda que cuando uno de sus trabajadores lo llamó para alertarlo por la presencia de ICE en el restaurant, no lo podía creer, pensó que se trataba de una broma. Pero la realidad era otra. Fue el peor regalo de cumpleaños porque Walter estaba en su casa celebrando con su familia cuando por el hilo telefónico le dicen «la migra está aquí».

Felizmente, los agentes de inmigración no se llevaron a nadie siguiendo la ruta del presidente Trump de «deportaciones masivas». Hasta ahora, son varios los países que han recibido deportados siendo México el país al que han llegado expulsados de los Estados Unidos unos 13,455, de los cuales 10,485 son mexicanas y 2,970 extranjeros. Los números van a seguir subiendo y según las proyecciones de Trump es deportar un millón de personas al año.

¡Sigamos cuidándonos! Sin salud mental, no hay salud.

Maximo Torres Editor de El Mundo BostonMaximo Torres
Editor, El Mundo Boston
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