Inmigrante venezolana hace historia en Boston

-Ana Lezama
  • Ana Lezama salió huyendo de la tiranía comunista para construirse un futuro mejor fuera de su país y lanzar su primer libro infantil de la serie “Clarity Bright” que ayuda a las familias a comprender mejor a los niños superdotados

Conmovedora historia. Ana Lezama Martínez salió como muchos venezolanos huyendo de la tiranía comunista para construirse un futuro mejor fuera de su país, en Revere cambió su profesión de ingeniera por la educación de primera infancia abriéndose a un mundo de oportunidades y lanzar su primer libro infantil de la serie “Clarity Bright” que ayuda a las familias a comprender mejor a los niños superdotados, sensibles, curiosos y emocionalmente intensos.

“Esto es más que un libro: es el comienzo de una marca más amplia de alfabetización emocional y educativa llamada *Clarity Bright*, creada para apoyar a niños, padres y educadores mediante historias, guías, materiales imprimibles y experiencias de aprendizaje significativas”.

“Este primer libro titulado ‘Too much Problem’ enseña sobre la regulación emocional, la autoestima, la confianza y la importancia de no apagar nunca la luz natural de un niño”, detalla Lezama en la presentación de su libro.

“Muchas veces, los sistemas educativos y los sistemas de apoyo se enfocan —con razón— en acompañar a niños con necesidades especiales, dificultades cognitivas o problemas de comportamiento. Sin embargo, hay otro grupo de niños que también necesita ser visto: los niños profundamente curiosos, inquisitivos, sensibles, intensos, con una mente que parece ir más allá de lo esperado para su edad”.

La autora del libro que dice reflejar su infancia trabajó durante 15 años en la industria petrolera de su país, en el año 2,016 salió huyendo de Venezuela por la tiranía comunista para afincarse en Revere y enfrentar el desafío de no poder ejercer su profesión, entre otras cosas, por las altas exigencias del inglés técnico.

Su historia, su vida

Contra viento y marea, Lezama logró abrirse paso en la educación de primera infancia. “Durante casi dos años participé como voluntaria en el salón de preescolar de mi hija. Esa experiencia despertó en mí una conexión profunda con la educación infantil. Allí, al ver mi potencial, me preguntaron si quería convertirme en maestra. Acepté el reto con entusiasmo y determinación”.

A través de la organización ABCD Head Start, Action for Boston Community Development, comenzó su formación profesional en educación infantil. “Primero obtuve el CDA y luego completé los estudios necesarios para recibir mi Associate Degree en Early Childhood Education, graduándome en el 2020”, relata.

Posteriormente, fue seleccionada para un programa de becas financiado por la ciudad de Boston. Tras un proceso competitivo que incluyó entrevistas y un ensayo, obtuvo un fellowship que le permitió continuar sus estudios en UMass Boston. “Allí completé mi Bachelor’s Degree en Early Childhood Education, graduándome con honores Summa Cum Laude en mayo de 2024”.

“Hoy en día, mi vocación es clara. Amo profundamente trabajar con niños. Para mí, no es simplemente un trabajo, sino una experiencia llena de propósitos, de conexión humana. Mi deseo es seguir creciendo profesionalmente y, en el futuro, continuar con una maestría”, señala Lezama.

¿Qué te llevó a escribir el libro?

«Por muchas razones, yo fui una niña ‘Clarity Bright’ y lo que me llevó a escribir este libro es para darle voz a esos niños. Para recordarles que no tienen que apagar su luz para encajar. Que su curiosidad, su intensidad y su manera profunda de ver el mundo no son un problema, sino una parte valiosa de quienes son”.

“Tienen una sed insaciable de entender el mundo que los rodea. Quieren investigar, aprender, descubrir y expresar todo lo que llevan dentro, pero muchas veces se sienten fuera de lugar. No necesariamente porque alguien se los diga, sino porque lo sienten. Sienten que no encajan con los niños de su edad, que no disfrutan las mismas cosas o que su manera de pensar y sentir es diferente”.

“Tal vez no son víctimas directas de bullying, pero otros niños no siempre se sienten atraídos a ser sus amigos. Y muchos adultos simplemente los ven como niños inteligentes, despiertos o habladores, sin darse cuenta de que también pueden estar sintiéndose profundamente desconectados”, según dice Lezama.