


Por Maximo Torres
Editor, El Mundo Boston
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¨No solo la golpea el COVID-19 con virulencia sino el gobierno con la distribución de los fondos federales a las poblaciones de menos recursos y más afectadas por el virus¨.
Lo que dijo Gladys Vega, directora de la Colaborativa y una de las activistas que tiene más de 30 años en la comunidad de Chelsea, es alarmante, indignante. «Nos sentimos traicionados y utilizados por nuestros representantes en el Capitolio. No tienen excusa, no hicieron nada» para evitar que el gobierno haga una mala distribución de los fondos federales. Chelsea es una de las ciudades más golpeadas por el coronavirus, fue al inicio de la pandemia el epicentro del COVID-19, y ahora ignorada, maltratada en la distribución de los fondos. Chelsea va a recibir menos recursos que otras ciudades que no han pasado las de Caín y que tienen un mayor nivel económico.
¿Por qué maltratar más a Chelsea? ¿Por qué se le asignó menos dinero cuando fue la ciudad que más sufrió del coronavirus y necesitaba mayores recursos? Son preguntas que se hacen los mismos miembros de la comunidad que lanzan una andanada de críticas contra sus representantes en el Congreso, los senadores Elizabeth Warren y Ed Markey y la congresista Ayanna Pressley, todos demócratas.
«Parece que nuestras historias no fueron lo suficientemente tristes para nuestra delegación federal. Fue como si ni siquiera estuvieron presentes cuando se llevaron a cabo las negociaciones», sentencia Gladys Vega.
Esto es lo sorprendente, porque los tres legisladores estuvieron en Chelsea por el voto cuando la ciudad se debatía entre la vida y la muerte por el coronavirus. Y esto es lo indignante. «No hicieron nada» para que llegue más recursos a una comunidad pobre, de inmigrantes, muchos de ellos indocumentados, que había sido severamente afectada por el COVID-19.
En una reciente entrevista por Facebook LIVE de El Mundo Boston y en la que participó el Senador Sal DiDomenico, Gladys Vega desnudó esta triste realidad de la desigualdad y de las inequidades sistemáticas. El mismo Senador dijo en la entrevista que se sintió impactado por la noticia.
Chelsea, el epicentro de Covid-19 en Massachusetts, recibiría $ 11,6 millones, mientras que Newton, una ciudad con mayores recursos y con menos casos de coronavirus, recibiría 65.2 millones de dólares, es decir seis veces más. Cambridge, la ciudad de las universidades y de la fabricante de la vacuna Moderna contra el COVID-19 que reportó ingresos por 18.4 mil millones, va a recibir 87.8 millones. ¿Esto no es de locos? ¿Esto no es absurdo?
«Cuando lo leí por primera vez tuve que mirarlo 3 o 4 veces porque no podía creerlo», según admite en la entrevista con Alberto Vasallo III el senador estatal Sal DiDomenico, que representa tanto a Chelsea como a Cambridge.
Con toda razón, la comunidad está indignada, frustrada y ha salido a las calles a protestar pidiendo mayores recursos para una ciudad con más del 70 por ciento de población inmigrante latinoamericana.
Es hora que nuestros representantes en el Capitolio enmienden su error y hagan lo que tienen qué hacer para apoyar a Chelsea y a otras ciudades de Massachusetts que también han sido afectadas con el «Plan de rescate» del presidente Joe Biden.
El gobernador republicano, Charlie Baker, ya le tendió la mano a Chelsea al decir «si bien el Congreso diseñó el paquete de ayuda federal más reciente de una manera que no maximizó el apoyo a Chelsea, el Commonwealth ha intensificado su apoyo a la ciudad».
Hay que hacer justicia con Chelsea, no es justo que no se le dé los recursos que necesita para salir de esta espantosa tragedia que está dejando el coronavirus.
¡Sigamos cuidándonos! La vacuna salva vidas.




