
Por Max Torres
Con el alcalde electo, Robert Van Campen, que coronó su victoria en las urnas entregando pavos y alimentos a los latinos en el Día de Acción de Gracias, con el alcalde de Lynn, Jarred Nicholson, que llega a su segundo mandato sin oposición, con el alcalde de Lawrence, Brian DePeña, que ganó la reelección como me decía con una “contundente victoria”, con el alcalde electo de Brockton, Moisés Rodrígues, que se convirtió en el primer burgomaestre de color en la historia de la ciudad, entre otros, se puede decir que la comunidad inmigrante ha ganado y va a experimentar cambios importantes en sus respectivas ciudades. Lucy Pineda, directora ejecutiva de Latinos Unidos de Massachusetts (LUMA), que invitó a Van Campen para participar en su actividad por “Thanksgiving” en su local institucional de Everett, me decía “es el alcalde del pueblo, porque por primera vez un alcalde de la ciudad está del lado de los inmigrantes dándoles la mano, entregándoles alimentos”.
Van Campen sucede en el cargo a Carlo DeMaria que estuvo al frente del gobierno municipal por casi 18 años. Los resultados de las elecciones municipales han dejado una herida abierta en DeMaria que ha culpado a Lucy Pineda de dividir a la comunidad dañando sus aspiraciones de seguir en el cargo. Ambos han intercambiado cartas de mea culpa que las publicaremos en nuestra próxima edición.
Pero al margen de este incidente, el alcalde electo Van Campen llegó a las instalaciones de LUMA con sus hijos y se puso al frente de una larga fila de personas con necesidades para entregarles una bolsa de alimentos, incluyendo pavos y gallinas que habían sido donados por comerciantes latinos del área en un gesto de buena voluntad en momentos difíciles por la política migratoria.
Van Campen tiene toda una historia positiva en la ciudad y en “La Hora del Café” de El Mundo Boston que se transmite por las redes sociales sus declaraciones tuvieron una gran repercusión y su conductor, Alberto Vasallo III, presidente ejecutivo de esta casa editora, lo llamó varias veces alcalde en días previos a las elecciones municipales. Van Campen llegó al cargo por un impresionante margen de 700 votos, obteniendo 18 de los 20 distritos electorales de la ciudad.
La activista Lucy Pineda se puso en la campaña de lado de Van Campen y no dudó en elogiar sus grandes capacidades por su compromiso con el fortalecimiento de “nuestra comunidad” y para impulsar el progreso de Everett “a nuevas alturas”.
Sin lugar a equivocarnos, así será. Sus promesas de liderar con integridad, transparencia y un compromiso con la unidad se reflejarán durante su mandato que va a comenzar en enero próximo, al igual que para sus colegas de Lynn, Jarred Nicholson y de Lawrence, Brian DePeña, que van por su segundo mandato lleno de éxitos y de Brockton, Moisés Rodrígues, que –según dice—quiere hacer historia como el primer alcalde inmigrante de la ciudad, todos ellos merecen el apoyo de toda la comunidad porque quieren hacer de sus ciudades modelos de desarrollo. Como decía Lucy Pineda, son los «alcaldes del pueblo».
¡Sigamos cuidándonos! Sin salud mental, no hay salud.
Maximo Torres
Editor, El Mundo Boston
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