
- Los líderes latinoamericanos expusieron posturas firmes, marcadas por un contexto de tensiones globales
La 81ª Asamblea General de la ONU se caracterizó por una fuerte polarización, discursos confrontacionales y protestas. Un momento destacado fue el abandono del recinto por varios delegados durante el discurso del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, que evidenció el creciente aislamiento de Israel ante la crisis humanitaria en Medio Oriente.
A continuación, se resumen los discursos más destacados:
“Estados Unidos está de vuelta”

En su intervención en la 81.ª Asamblea General de la ONU, el presidente Donald Trump destacó la fortaleza de Estados Unidos y adoptó una postura crítica hacia la organización, afirmando que el país está de vuelta. Afirmó haber puesto fin a ocho conflictos y amenazó con «aniquilar» a Irán si no se alcanzaba un acuerdo. También reivindicó la captura de Nicolás Maduro y un acuerdo petrolero con Venezuela.
Las críticas de Milei

El discurso del presidente de Argentina, Javier Milei, ante la ONU se centró en una crítica severa a la estructura y funcionamiento del organismo, al que describió como «inútil» y favorecedor de una «casta de burócratas». Además, enfatizó la soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas, acusando a la ONU de desatender esta cuestión e instando al Reino Unido a reanudar el diálogo. Milei también destacó el objetivo de que Argentina se convierta en un centro global para el desarrollo tecnológico e inteligencia artificial, proponiendo una regulación mínima en este ámbito.
El ejemplo de Bukele

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, decidió no asistir a la Asamblea General de la ONU, calificando su participación como una «pérdida de tiempo». En su discurso, advirtió que el mundo libre está perdiendo libertades fundamentales y se dirige hacia una nueva era oscura. A pesar de la crisis global que percibe, Bukele resalta los logros de su administración, especialmente en la seguridad pública, donde ha logrado una drástica disminución de homicidios, presentando esto como un ejemplo de un autogobierno exitoso frente a las críticas internacionales.
¿Qué dijo Trump de Bukele?
Donald Trump ha elogiado de forma reiterada a Nayib Bukele, calificándolo como un «gran aliado», «un gran presidente» y «una de mis personas favoritas». Trump ha descrito a Bukele como un aliado increíble para Estados Unidos, especialmente en temas de seguridad fronteriza. El mandatario estadounidense ha defendido el modelo carcelario de El Salvador, afirmando que manejan instalaciones grandes y duras, pero realizando un trabajo que calificó de «muy humano» Esta sintonía ha estado marcada por acuerdos de cooperación en seguridad, migración y la recepción de deportados.
Brasil: Luiz Inácio Lula da Silva

Como dicta la tradición, el presidente brasileño abrió el debate general diciendo «Brasil no cabe en el patio trasero de nadie»: En clara alusión a las potencias globales y a las recientes fricciones arancelarias con EE. UU., Lula defendió férreamente la soberanía regional contra las «tentaciones hegemónicas». Aseguró sentir indignación ante el fracaso del organismo para evitar guerras, señalando que la credibilidad institucional del Consejo de Seguridad «nunca ha estado tan baja» debido a su parálisis y al abuso del derecho de veto.
Venezuela: Delcy Rodríguez (presidenta Interina)

La representación de Caracas centró su discurso en defender los acuerdos petroleros bilaterales firmados recientemente con Washington, asegurando que Venezuela sigue abriendo caminos de diálogo a pesar de las constantes descalificaciones externas que tachan su sistema de dictatorial.
Chile: José Antonio Kast

El presidente chileno representó el viraje de la derecha en la región, reuniéndose directamente en Nueva York con la delegación venezolana y respaldando públicamente los planes internacionales para la «reconstrucción de Venezuela».
Ecuador: Daniel Noboa

El presidente ecuatoriano enfocó parte de su presentación en las nuevas fronteras de la tecnología. Solicitó una gobernanza internacional regulada que permita el avance e innovación de la Inteligencia Artificial (IA), evitando que los países en desarrollo queden rezagados o sometidos a los modelos exclusivos de las grandes potencias.
El foro evidenció una América Latina fragmentada, con divisiones entre las izquierdas y derechas sobre temas de soberanía y alineamientos estratégicos.




