
- Activistas de organizaciones proinmigrantes y representantes de diferentes sindicatos de trabajadores salieron a las calles a manifestarse por la “crueldad que están sufriendo nuestras familias inmigrantes”, según dicen.
Pese a las bajas temperaturas y fuertes ráfagas de viento, activistas de organizaciones proinmigrantes y representantes de diferentes sindicatos de trabajadores alzaron su voz frente al edificio de inmigración en Boston para denunciar que “muchas familias en Massachusetts están siendo lastimadas por las acciones de ICE contra la comunidad inmigrante”.
Con letreros y pancartas condenando los operativos de ICE, la coalición del sindicato de trabajadores 32BJ SEIU, 1199SEIU, Local 509 SEIU, Massachusetts State Council SEIU y otras organizaciones proinmigrantes se unieron a la movilización a la que llegaron representantes del Senado estatal y del Congreso de Estados Unidos como Ed Markey y Elizabeth Warren.
La presidenta de Latinos Unidos en Massachusetts (LUMA), una organización comunitaria con oficinas en Everett, tuvo una destacada participación, señalando que “estoy aquí para hablar por las personas que no pueden hablar por sí mismas, por las familias en Massachusetts que están siendo lastimadas por las acciones de ICE”.
“Crueldad contra nuestras familias”
“Quiero hablarles sobre la crueldad que están enfrentando nuestras familias en este momento”, mencionando casos en concreto de inmigrantes que han sido detenidos por los agentes de inmigración.
“En Everett, un joven llamado Artur estaba simplemente parado en su parada de autobús cuando ICE se lo llevó. Un niño de 16 años arrancado de su madre y enviado a otro estado, cuando debería haber estado en la escuela secundaria con todos sus amigos”.
“En Chelsea, Hilda, residente permanente de los Estados Unidos y propietaria de una casa por más de 20 años, fue sacada de su carro y empujada al suelo con tanta fuerza que se rompió el brazo. Su hija llegó gritando: “¡Déjenla en paz! ¡Mi mamá tiene papeles!” ICE revisó su cartera, vio su tarjeta de residencia, y solo entonces la dejaron ir. Pero el miedo y el trauma no desaparecieron”, según relató.
Pineda mencionó otro caso que ocurrió en Lynn. “Don Alejandro, también residente permanente, fue detenido por siete personas enmascaradas, tirado al suelo, golpeado y llevado a un cementerio. Lo dejaron allí todo el día, bajo el sol, sin comida ni agua, sin saber qué iba a pasar con él”.
“Nadie debería pasar por algo así. Ni en Everett, ni en Chelsea, ni en Lynn, ni en ningún lugar de Massachusetts ni de los Estados Unidos”, denuncio la reconocida activista.
“Nuestros vecinos merecen vivir sin temor”
“Estos abusos traicionan todo lo que nuestras comunidades representan. Nuestro estado fue construido por inmigrantes, apoyado por inmigrantes y fortalecido por inmigrantes.
Nuestros vecinos merecen seguridad, no miedo. Merecen respeto, no violencia. Merecen vivir sin el temor de perder todo lo que aman”, dijo.
Pineda subrayó que “estos no son casos aislados. Es un patrón que rompe familias y daña comunidades enteras. La mayoría de las personas que ICE arresta no son criminales. Son padres, trabajadores y estudiantes, y son el corazón de nuestras ciudades y pueblos”.
“Hoy alzamos nuestras voces por la dignidad, la justicia y la humanidad. Para que ningún joven en Everett, ninguna madre en Chelsea, ninguna familia en Lynn, y ninguna familia en todo Massachusetts tenga que sufrir así nunca más”, concluyó Pineda.





