

- Con su movimiento denominado “Self Love Picnic” que busca transformar vidas llegan Mariela Encarnación, periodista dominicana, Scarlet Ortiz, actriz y empresaria venezolana, y Rashel Díaz, presentadora, empresaria y motivadora cubana.
Llega a Lawrence “Self Love Picnic” que, según sus promotoras, es mucho más que un evento, es un movimiento creado para reconectar con “nuestra esencia, sanar heridas, abrazar nuestra historia y recordarnos que el amor propio no es un lujo… es una prioridad. Estamos construyendo un movimiento de amor propio con raíz latina y proyección internacional. Porque sanar juntas, también es un acto de amor”.
Con un formato íntimo, inspirador y sensorial, esta experiencia reúne a mujeres de todas las edades para vivir charlas transformadoras, paneles con historias reales, dinámicas emocionales, rituales simbólicos, música en vivo y una comunidad que abraza, celebra y empodera.
Tras una primera edición en Miami con entradas agotadas, “Self Love Picnic” llega este 30 de agosto al corazón de Lawrence, una ciudad con raíces profundas, alma trabajadora y mujeres poderosas que merecen espacios donde florecer.
“Esta nueva edición se adapta a un formato tipo indoor picnic con una producción de alto nivel, en un edificio de tres niveles lleno de magia, tipis, flores, conexión y propósito”, según dicen tres mujeres que creen en la fuerza de las conexiones verdaderas.
¿Quiénes son las del movimiento?

Mariela Encarnación, periodista dominicana con más de dos décadas de experiencia en televisión internacional y ahora coach de felicidad certificada, con un propósito claro: llevar bienestar emocional a donde más se necesita.

Scarlet Ortiz, actriz venezolana, empresaria, mamá y mujer que ha aprendido a amar su historia y hoy inspira a otras a hacer lo mismo.

Rashel Díaz, presentadora, empresaria y motivadora cubana que representa la voz de la fe, el valor y la transformación desde el corazón.
“En esta ocasión, vamos de la mano de compatriotas que entienden el valor emocional y transformador de este movimiento. Cibao Atlántico —un proyecto turístico ubicado en la costa norte de República Dominicana— fue invitado a la edición de Miami, se conectó profundamente con la experiencia, y desde ese momento surgió la idea: “Esto hay que llevarlo a Lawrence”.
“Mensaje llegará a nuevos corazones”
“Esta próxima edición será aún más grande. En Miami nos acompañaron 85 mujeres, y en Lawrence esperamos a muchas más. Nos emociona saber que este mensaje llegará a nuevas manos, nuevos corazones, y que cada ciudad será una nueva oportunidad de florecer en comunidad”.
Lawrence es una ciudad con una comunidad latina muy vibrante, en especial dominicana. “Para mí, regresar simbólicamente a un lugar con tantas raíces de mi país es muy significativo. Será la segunda ciudad que nos recibe, y lo hace con los brazos abiertos”, dice Mariela.
Además, ya están en conversaciones para llevar el “Self Love Picnic” a otras ciudades como Los Ángeles, así como a diferentes países de Latinoamérica. “Este movimiento apenas comienza, y ver cómo crece de forma orgánica, con personas y organizaciones que se enamoran del mensaje y lo quieren amplificar, nos confirma que el amor propio tiene eco. Y ese eco no para de crecer”, anota Scarlet.
¿Por qué Lawrence?
La llegada del “Self Love Picnic” a Lawrence nace de una invitación muy especial por parte del reconocido empresario dominicano, Rafael Danilo Guzmán, CEO de Cibao Atlántico, y de su esposa, María Alcántara, quien fue reconocida como una de las mujeres homenajeadas en la primera edición en la ciudad de Miami.
“Ambos, desde su compromiso con la comunidad latina y su profundo interés por el bienestar emocional, han apostado por esta experiencia transformadora como una forma concreta de trabajar en equipo, de levantar al género, de visibilizar la importancia de la salud mental y de fomentar el amor propio como pilar fundamental de la vida”, subraya Rashel.
¿Cuál es su objetivo?
“Inspirar a cada mujer a recordarse quién es. A sanar desde adentro. A construir relaciones más sanas. A mirarse al espejo con más compasión. A hacer pausas conscientes en medio del ruido».




