
La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) aprobó una reducción progresiva del número de extranjeros que los clubes pueden incluir en los partidos del Campeonato Brasileño, tanto en la Primera como en la segunda División. La medida busca ampliar el espacio para los futbolistas jóvenes formados en Brasil y revertir parcialmente el aumento de los últimos años, según el comunicado de la entidad. En 2030 sólo podrán jugar cinco extranjeros por equipo cuando actualmente pueden hacerlo hasta nueve. El límite, que era de tres extranjeros por partido en 2013, subió a cinco en 2014 y se mantuvo hasta 2022. Desde entonces aumentó hasta siete en 2023 y subió a nueve extranjeros en 2024, cifra con la que continua actualmente.





